TESTIMONIO DE UN AMIGO Y COLEGA

Alfredo Cueto Rodríguez

 

XXXI ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE GASPAR

La Hueria de Carrocera, 11 –XII- 2.009

 

(Podemos comenzar con  el último saludo de Gaspar, con la noticia de su muerte y un canto de los Palacagüina dedicado a Gaspar…)

 

1º- Saludo y agradecimiento. Al mismo tiempo que os expreso a todos y todas un afectuoso saludo, quiero agradecer en nombre del “foro Gaspar G. Laviana” la invitación a participar en esta celebración del XXXI aniversario de la muerte de Gaspar. No podemos perder a Gaspar en el olvido…

 

2º- Presentación. Aunque creo que no me conocéis, me considero muy cercano a vosotros y a todo lo vuestro. Como decimos nosotros soy de la “partellá”. Me crié en La Braña (Tuilla)… Soy nietu de Francisco (Corralón) de la Vara; las personas mayores probablemente le conocisteis… Era “quimerista”… El prau de la Camperona que está enfrente de casa Rufa era de él… En Cocañín tenía familia (José María y Lola). Alguna vez estuve en esta parroquia y en la de Cocañin a funerales y alguna boda. Jugué algún partido de futbol en el campo del Corbero y  alguna partida de bolos en el Pollíu. También visité santuarios, tan importantes para la zona, como “la Bornaína” y el “pozu Funeres”. Como podéis comprender, soy de casa, y así me considero, si me lo permitís… Recuerdo que esta zona siempre se comunicó mucho con la de de Tuilla por el monte (Braña, Braña del Río, Mudrera,  Ceacal…)

 

3º- Referente a Gaspar puedo decir que teníamos muchas características o coincidencias comunes:

 ·        Las dos familias están compuestas de cinco miembros, el matrimonio y tres hermanos,  y las dos viven de la mina.

 ·        Las dos tienen una hermana casada con hijos y dos miembros religiosos; Gaspar y su hermano Silverio, de la misma orden, fallecido el año pasado; yo y una hermana Hija de la caridad, directora de la cocina económica de Gijón

 ·        Silverio, el padre de Gaspar, fue minero vigilante en el pozu Mosquitera; mi padre también minero picador en el pozu Mosquitera a las órdenes de Silverio. Siempre se llevaron bien. Recuerdo haberle oído muchas veces a mi padre que Silverio era “un buen paisano” y que le ayudaba en lo que podía.

 

·        De niños asistíamos a la misma escuela unitaria. Como éramos dos niños “normales” de aquella época, no recuerdo nada especial que resaltar. Ni él era mi mejor amigo, ni yo era su mejor amigo. Sencillamente éramos amigos, como de todos los  compañeros y esto es lo más importante.

 

·        Aunque estudiamos en lugares distintos: Gaspar en Valladolid y Logroño y yo en Covadonga y Oviedo, nos veíamos en las vacaciones. El trato era el normal de dos jóvenes seminaristas,  sobre la realidad de cada uno y las vivencias personales… Terminamos la carrera el mismo año 1.966. Cantamos la 1ª Misa en nuestra parroquia de Tuilla; él el Domingo, día 26 de  de Junio y yo el Miércoles, día 29 de Junio (fiesta de San Pedro). Yo asistí a la suya y él a la mía…

 

 

·        El primer destino de Gaspar fue para una parroquia de Madrid, donde ejerció de “cura obrero” en una carpintería. Mi primer nombramiento fue para la parroquia de Lada, donde también ejercí de “cura obrero” en una carpintería.

 

·        En concreto, yo resaltaría de Gaspar su carácter alegre, optimista, de niño y joven feliz, siempre sonriente y dialogante, fiel a los amigos, sencillo y muy consciente de sus raíces y sangre minera, que lleva en las venas y no disimula. Así lo expresa en su poema “La mina madre”… (Lo podemos leer).

 

4º- Me voy a sincerar con vosotros, como un verdadero amigo, manifestándoos algo que yo siento muy profundamente. Con toda probabilidad pensáis, y no os faltan razones para ello, que la Iglesia está muy distante de vosotros, “los mineros”… Yo, con profundo convencimiento, os puedo afirmar, que esto no es totalmente cierto.

 

        Si retrocedemos unos 50 años, en la historia del movimiento obrero, que la mayoría de nosotros podemos recordar, nos encontramos con la iglesia en las cuencas mineras, que lucha e incluso es perseguida con los mismos mineros.

 ·        Recordad que en las parroquias de las cuencas durante  las largas huelgas de los años 60 se abrieron comedores de apoyo a los huelguistas.

 ·        Algunos curas, que todavía muchos de vosotros recordáis, estaban muy controlados, e incluso, perseguidos…   Se podrían poner muchos más ejemplos, pero nos alargaríamos demasiado…

 ·        Si nos centramos en Gaspar, que es el referente de este encuentro, era muy consciente de sus raíces mineras, que manifestaba y defendía con orgullo.

 ·        Está aquí con nosotros Pipo (José María), también de familia minera de Boo en Aller. Probablemente le conocéis  de cuando estuvo en la parroquia del Entrego y los problemas que sufrió por su defensa de los mineros y de los pobres…  

 ·        No puedo olvidar a vuestro párroco y mi amigo José Hermida de Moreda Aller y familia minera.

 ·        Yo soy hijo de minero picador, como os dije antes, en el pozu Mosquitera de Tuilla, “tierra de peleones”, según dicen.

 

Podría citar muchos más curas, pero espero que sean suficientes estos nuestros testimonios. En nombre de mis compañeros os puedo afirmar que tenemos muy claros nuestros orígenes, sabemos dónde están nuestras raíces y sentimos orgullo de ser mineros.

Desde la cuna y siempre desde la necesidad y la marginación, sufriendo en propia carne los problemas sociales y laborales de la época, fuimos absorbiendo los valores de especial sensibilidad minera como: justicia, solidaridad, libertad, igualdad, honradez, generosidad, valentía, honor, lucha, crecimiento ante las adversidades…

Las cuencas mineras siempre fueron viveros de vocaciones…

Desde esta perspectiva, creo que puedo afirmar, que la iglesia está entre vosotros y con vosotros, los mineros… Como veis siempre me refiero a los mineros; la razón es porque considero, que la Hueria de Carrocera es un pueblo netamente minero o lo fue en otra época. (Al cerrar el pozu Venturo, puede que haya cambiado la situación)…

También es verdad y justo es reconocerlo, que aunque las Cuencas mineros dieran muchos curas a la iglesia, no todos tienen el mismo aprecio que nosotros a las raíces y el orgullo de ser mineros… ¿Podremos decir que llevamos sangre minera en las venas?

 

5º- Gaspar, después de 31 años de su muerte, sigue siendo un referente (ejemplo), que “engancha”, para todos; para curas y seglares, para jóvenes, adultos y ancianos…  Para mí Gaspar, además de amigo, vecino, compañero y cura, es un estímulo permanente de generosidad, honradez, compromiso y valentía.

 

·       Gaspar es luz: Marca el paso, abre camino, ilumina, ayuda a comprender el Evangelio y a vivirlo en radicalidad.

·       Gaspar es sincero y consecuente: No engaña, no estafa; vivía lo que pensaba y predicaba.

·       Gaspar ama a su pueblo: Manifiesta cariñosos recuerdos de Tuilla y Nicaragua… Cuando la situación era más complicada en Nicaragua, pasó unos días en Tuilla y se le intentó convencer para que no volviera a Nicaragua… Fue nulo el intento…  Decididamente contestó: “A la gente no se le puede dejar en la estacada”… “Si estás con ellos, lo estás para todo y para siempre.”  Esto solo lo comprende el “Buen Pastor, que da la vida por sus ovejas”; el asalariado, a quien no pertenecen las ovejas, ve venir el lobo y huye, las abandona.

·        Gaspar hombre de fe: Todas sus opciones, obras y compromisos los realiza como creyente, como cura y miembro de la Iglesia… De esto me parece que os hablará Pipo…

  

6º- Gaspar vive:

 

1.     En el corazón y recuerdo permanente de su familia que sufrió su trágica muerte en el silencio de su soledad e intimidad, intentando comprender su heroica generosidad…  Nunca le olvidará…

 

2.    En el recuerdo de muchos amigos de Tuilla y de  la geografía universal… En la memoria de multitud de gente pobre y sencilla que se beneficiaron de su gran amor, que lo siguen queriendo y lo asumen como modelo de auténtico compromiso cristiano. (Estos son los que mejor conocen a Gaspar).

 

3.    En la encomiable obra social iniciada por él en Nicaragua y que sigue creciendo con el fuerte impulso que le trasmite LA ASOCIACIÓN DE MUJERES BAHÍA DE SAN JUAN DEL SUR – RIVAS – NICARAGUA. En mi parroquia, en Avilés, estamos apoyando esta Asociación en solidaridad con Gaspar y el pueblo Nicaragüense.

 

4.    En su abundante y cualificada obra literaria, que nos puede conducir a su mundo interior, a sus vivencias, al exigente compromiso de su fe, a sus luchas internas, a sus humanos, nobles y generosos sentimientos.

 

5.    Finalmente, Gaspar vive y es fuerza, luz, camino y estímulo para la iglesia de los pobres.

 

No dejemos morir a Gaspar en el olvido.

Profundicemos en el conocimiento de Gaspar por sus escritos y los libros publicados sobre él.

Es mi compromiso: “Mientras yo viva, Gaspar no morirá”.

 

“MÁS QUE REZAR POR GASPAR, PIENSO QUE DEBEMOS REZAR A GASPAR.”