EN EL DIARIO ASTURIANO LA NUEVA ESPAÑA

 

Este periódico trata la noticia el día 13 de diciembre y lo hace en tres páginas: en la 2 en la sección NACIONAL, en la 6 EXTRANJERO y en toda la página 15,  en las páginas dedicadas a ASTURIAS. Además en lugar muy destacado, en primera, hay un recuadro donde se habla de la muerte de Gaspar y de las páginas 6 y 15 donde se encontrará la información. También aparece un comentario, yo diría que bastante frívolo, de Javier de Montini (Enrique Suero Llera), que hace la crónica para Pyresa, agencia de noticias de la cadena de Prensa del Movimiento. Asturiano, ex-seminarista, estuvo ligado a la revista Lecturas y Luis José de Ávila le califica como “maestro de la prensa rosa”. El texto que le dedica a Gaspar lo titulan “El cura de los perjúmenes” y habla sobre todo de su relación con Carlos Mejía Godoy. Parece que hace un poco guasa del hecho de que Gaspar muriera en el lugar llamado El Infierno.

En la página 6 se habla de Nicaragua: promesa de amnistía de Somoza, la respuesta de Ernesto Cardenal, afirmando que el Frente Sandinista de Liberación Nacional no depondrá las armas y de la insinuación de que EEUU puede dejar de apoyar al general dictador. Se menciona el combate ocurrido en El Infierno y que el Gobierno promete que se mostrarán las fotos de las armas recogidas y del cadáver de Gaspar García Laviana con un balazo en la boca.

LA NUEVA ESPAÑA dedica toda la página 15 a Gaspar, reportaje que firman Juan Carlos G. MAESTRE Y Manuel A. LLANA. Un primer titular se concentra en la confusión que hubo al principio debido a la información que había llegado de que había sido hecho prisionero. Ya se da como seguro la muerte en combate del sacerdote guerrillero, noticia que “causó gran conmoción en Tuilla”. Presenta a su hermano Silverio como sacerdote, profesor de Filosofía y Letras, periodista y portavoz de la familia. A través de Silverio este diario da una auténtica imagen de lo que era aquel “sacerdote-guerrillero muerto”: “Tenía una gran carga humana, de enorme sensibilidad hacia la gente desvalida y explotada. En el fondo era un gran idealista. Se le ofrecieron otras salidas, pero no las aceptó porque entendía que su lugar estaba al lado del pueblo oprimido. También se habla de que entonces se pensaba traer el cuerpo a España, pero la decisión fue que se enterrara en Tola, allá en Nicaragua.

Luego viene una segunda parte que puede ayudar a entender la decisión de aquel sacerdote MSC asturiano que decide integrarse en la lucha armada del pueblo nicaragüense contra el dictador Somoza. Se recuerda el reportaje que le hizo Manuel A. Llana para este diario el 16 de Abril de 1978, meses antes de su muerte. El periodista lo califica como “retrato apasionante de la vida de este cura muerto anteayer en Nicaragua”.

Aparece en primer lugar la importantísima carta de Gaspar a los nicaragüenses anunciándoles su integración en el FSLN donde explica el porqué de su decisión. Dan el testimonio de que a cuantos se les pregunta por Gaspar sólo dicen de él elogios afirmando que es un sacerdote honesto y comprometido con su tiempo. Su madre afirma que dijo que “será cura hasta que muera y que hasta ese momento luchará al lado de los oprimidos y de los pobres”. Su hermana Marisa dice de él que “le tiene un profundo respeto y una admiración sin límites. Le conozco muy bien porque me conozco todas sus poesías. Las tengo todas en casa, soy su depositaria. Y cuando quiero hablar con Gaspar, me basta con leer sus poemas.

Termina el reportaje recordando las palabras finales de la carta a los nicaragüenses: “El somocismo es pecado, y librarnos de la opresión es librarnos del pecado. Y con el fusil en la mano, lleno de fe y lleno de amor por mi pueblo nicaragüense, he de combatir hasta mi último aliento por el advenimiento del reino de la justicia en nuestra patria, ese reino de la justicia en nuestra patria, ese reino de la justicia que el Mesías nos anunció bajo la luz de la estrella de Belén”.

El día 14 el periodista Faustino Álvarez firma un artículo titulado BALADA POR UN CURA GUERRILLERO. Trata la figura de Gaspar, “un cura asturiano” con respeto y hasta con cariño, “llora por él”, exaltando su coraje de tomar las armas por encima de la aparente contradicción de que los mismos dedos de la mano que bendecía eran los que apretaban el gatillo, lo que podía entenderse, pues “a veces la paz y la metralla, el pan y la muerte, salen de la misma mano y del mismo amor. Ser apóstol no equivale a ser un pastelero de la concordia, sino a ser un siervo de la justicia”. Habla de la lucha interior que hubo de haber en el corazón de Gaspar para decidirse por la guerrilla para enfrentarse a una de las situaciones tan comunes en aquella Latinoamérica en manos de caciques.

El 15 de diciembre aparece la noticia de que “El sacerdote guerrillero asturiano García Laviana será enterrado en Nicaragua”, “en el país al que llegó como evangelista y por cuyo pueblo murió luchando por su liberación”, confirma la familia. (Agencia EFE desde Managua, Eduardo Romero).

LA NUEVA ESPAÑA DÍA 13 DE DICIEMBRE DE 1978

LA NUEVA ESPAÑA DÍA 14 DE DICIEMBRE DE 1978

LA NUEVA ESPAÑA DÍA 15 DE DICIEMBRE DE 1978