DE UNA CARTA DE FAUSTINO DESDE GUATEMALA

 

"Me da una pena enorme de esta gente porque  todo  son calamidades y miserias. Un ejemplo que te va a sorprender: ¿Tú serías capaz de dormir tranquilo con un lagarto enorme andando por la casa? Así los vi. Como las casas son de láminas, parecidas a la uralita de ondas, rotas y desajustadas y las puertas son algo que no ajusta por ninguna parte, algunas tan solo un plástico, los bichos entran y salen como quieren. y cuando quieren. Por otra parte voy viendo que a la organización en la que estoy, teniendo muy buena voluntad y gran compromiso personal, incluso heroico, le falta visión crítica y política para movilizar a la gente, y en la práctica se queda solo en asistencialismo, imprescindible pero insuficiente, culpando a la gente de su propia situación, cuando en realidad no son culpables, sino víctimas de las espantosas injusticias repetidas indefinidamente de generación en generación. Son analfabetos, y se dice que es porque no quieren aprender, pero, ¿alguna vez alguien les descubrió la necesidad de no serlo?

 

 

 Estos días pasé "casa por casa", animándolos a todos a asistir a una reunión que tenemos mañana en la escuela: voy a intentar que piensen un poco que son ciudadanos y tienen unos derechos elementales que deben exigir a las autoridades y por los cuales deben luchar. Ahora están consiguiendo agua, pero les falta todo: vivienda mínimamente digna, asistencia médica (una operación pequeña les cuesta unos 1000 €, que para España es poco pero para ellos es muchísimo que no los recuperan en la vida), educación gratuita que no tienen, medicinas que son carísimas, Además viviendo al lado de un río contaminadísimo que recoge las aguas fecales de la zona 3 de la capital sin depurar. Ni hervida deja de oler mal. Ahí lavaban hasta ahora la ropa. Hoy vine de allí medio cubierto de polvo: como  hace 6 meses de sol sin parar el viento levanta un polvo como cuando ahí carreteras eran de tierra, y pasaba un vehículo, que entra en las casas por todas partes. Los niños y las niñas, tirados y jugando descalzos entre aquel polvo, y encima ¡desnutridos, Una niña, me dijo la madre, con año y medio que le diagnosticaron anemia!  Recuerdo las palabras de Jesús: "me da lástima de esta gente,  que andan como ovejas sin pastor". ¡Qué duro es vivir aquí!

 
Quiero mostrarme alegre y acogedor con la gente, pero por dentro ando triste, porque vivir así es insoportable.

 

.El Ayuntamiento prometió y repitió su compromiso con el agua, pero a la hora de la verdad nada. Nosotros asumimos el compromiso de construir todas las bases, hoy hicimos la última. Total 48, pero ahora solo  disponemos de 15 depósitos porque el Ayuntamiento no cumple su compromiso. Total que me llega la hora de marchar y el proyecto sin terminar. Se terminará, pero mi intención era dejarlo todo completo y que la Comunidad pudiera celebrarlo todos juntos. Se quema uno la sangre y no hay forma ¡Cuándo habrá un poco más de justicia en este mundo!"