PENTECOSTÉS: a la Paloma del Espíritu Santo le gusta volar bajo
Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. En esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: "Paz a vosotros".Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor, Jesús repitió: "Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo". Y dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos".
1.- El Papa Francisco se sintió molesto y ordenó investigar el costoso bufé al que asistieron 150 políticos, empresarios y periodistas que se celebró en la azotea de la prefectura vaticana de Asuntos Económicos durante la canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II el pasado 27 de abril, cuyo costó se elevó a 18.000 €, entre los que estaba el presidente del banco vaticano, el IOR, Ernst von Freyberg.
Pues bien, esta azotea está muy alta: aquí no estaba el Espíritu Santo. En todo caso estaría entre los 500.000 personas que aguantaron horas de pie abajo en la plaza de San Pedro, porque al E. Santo no le gusta volar alto, sino bajo y con los de abajo.
Foto de algunos de los asistentes:

2.-Tampoco le debe gustar nada revolotear sobre este señor, llamado Carlos Aguiar, presidente del CELAM (Conferencia Episcopal Latinoamericana) que acaba de afirmar, después de visitar a Francisco, que la la Teología de la Liberación está muy anciana, si no es que ya está muerta"..., porque su base sociológica no cuadraba con la base teológica".

LA TEOLOGIA DE LA LIBERACIUON: La Teología de la Liberación surgió a partir del Concilio Vaticano II como una clara opción por los oprimidos del mundo (los preferidos de Jesucristo porque lo necesitan más), y en particular de América Latina donde tuvo su origen. Fue la respuesta desde el Evangelio más seria y comprometida con los empobrecidos como no se hizo nunca a lo largo de la historia de la Iglesia, no solo de acompañar a los pobres, sino de buscar y denunciar las causas generadoras de su situación, que causó la persecución y muerte de muchos cristianos, unos anónimos y otros bien conocidos, como Oscar Romero en el Salvador, Gerardi en Guatemala, los Jesuitas de la UCA (Universidad Centroamericana), etc. Si entonces había millones de pobres en Latinoamérica, millones sigue habiendo ahora, pero con el agravante de que la diferencia entre ricos y pobres es ahora mucho mayor que entonces.
La Teología de la Liberación siempre será tanto más necesaria cuantos más empobrecidos y empobrecedores haya en el mundo, y en esa misma medida siempre será nueva, actual y necesaria, pues es plena su coherencia con el Evangelio, que es siempre actual.
Nos duele que este Obispo no haya leído con atención La Alegría del Evangelio del Papa Francisco donde dice:
El corazón de Dios tiene un sitio preferencial para los pobres, tanto que hasta Él mismo «se hizo pobre» (2 Co. 8,9). Todo el camino de nuestra redención está signado por los pobres. Esta salvación vino a nosotros a través del «sí» de una humilde muchacha de un pequeño pueblo perdido en la periferia de un gran imperio. El Salvador nació en un pesebre, entre animales, como lo hacían los hijos de los más pobres; fue presentado en el Templo junto con dos pichones, la ofrenda de quienes no podían permitirse pagar un cordero (cf. Lc 2,24; Lv 5,7); creció en un hogar de sencillos trabajadores y trabajó con sus manos para ganarse el pan. Cuando comenzó a anunciar el Reino, lo seguían multitudes de desposeídos, y así manifestó lo que Él mismo dijo: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres» (Lc 4,18). A los que estaban cargados de dolor, agobiados de pobreza, les aseguró que Dios los tenía en el centro de su corazón: «¡Felices vosotros, los pobres, porque el Reino de Dios os pertenece!» (Lc 6,20); con ellos se identificó: «Tuve hambre y me disteis de comer», y enseñó que la misericordia hacia ellos es la llave del cielo”.
3.-Al Espíritu Santo le gusta volar bajo:
Por ejemplo:
-En las Comunidades de Base de Gijón, personas sencillas y austeras que colaboran a curar de SIDA, alimentando a niños y familias totalmente pobres de un barrio de Ruanda (Africa).
-En una comunidad de cristianos de un pueblo rural (Canero, de Valdés- Asturias) aportando comida para una Cocina Económica que atiende al día a cientos de personas.
-En una trabajadora de una empresa de Avilés que además del mes de vacaciones coge 15 días más por su cuenta para irse a un colegio de África a dar refuerzo escolar a niños y niñas especialmente necesitados y enfermos.
-En el ya anciano Obispo Pedro Casaldáliga que por identificarse en todo con su pueblo y defender a los pobres desde la Teología de la Liberación fue amenazado de muerte e increíblemente reprendido desde el Vaticano.
-En una pensionista, ya bastante anciana, que dispone de una pensión rural muy exigua, pero que muy poco a poco ahorra unos cuantos euros para los más pobres del basureo de Guatemala, y dice que se siente feliz de poder colaborar.
-En una maestra, jubilada, que un día y otro también acompaña y ayuda a una Comunidad de Guatemala, arrasada por una gran tormenta, y desde la creación de una asociación los quiere promocionar para que se valgan por si mismos.
Como estas hay miles, millones de personas. Estas son sobre las que revolotea el Espíritu de Dios a ras de tierra: estas son las que pueden, y ya lo están haciendo, cambiar el mundo.
“Cualquier comunidad de la Iglesia, en la medida en que pretenda subsistir tranquila sin ocuparse creativamente y cooperar con eficiencia para que los pobres vivan con dignidad... fácilmente terminará sumida en la mundanidad espiritual, disimulada con prácticas religiosas, con reuniones infecundas o con discursos vacíos”. (Del Papa Francisco en La alegría del Evangelio).
Ahora solo nos queda desear ardientemente que el Espíritu Santo de Dios nos acompañe en asumir el más grande compromiso de luchar por el Reino de Dios, es decir, por la justicia, la fraternidad, la igualdad, el amor, la solidaridad, la vida, la esperanza, la paz, la comunión universal entre personas, pueblos y naciones; y que surjan cada día más personas por todas partes dispuestas a caminar comprometidas en esta dirección.
Un cordial abrazo a tod@s.-Faustino
NOTA.- Las aves rapaces se caracterizan por tener un pico curvado y unas fuertes garras; son excelentes planeadoras que alcanzan muchísima altura para otear a sus víctimas. Lo contrario de las pacíficas palomas que siempre vuelan bajo y simbolizan al Espíritu Santo. ¿Quiénes son y dónde están las aves rapaces de nuestro tiempo?