La fe, para ser verdadera, tiene que comprometer

la cabeza, el corazón y el bolsillo

El Presidente de Endesa, en 2013, cobró al día 6500 euros

"LO QUE NOS SOBRA ES UN DEBER PARA LA NECESIDAD DEL PRÓJIMO"

 

Mateo 1,1-8:

"Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.

Está escrito en el Profeta Isaías. Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino. Una voz grita en el desierto: Preparadle el camino al Señor, allanad sus senderos. Juan bautizaba en el desierto: predicaba que se convirtieran y se bautizaran, para que se les perdona­ran los pecados. Acudía la gente de Judea y de Jerusalén, confesaban sus pecados y los bautizaba en el Jordán. Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura y se alimentaba de salta­montes y miel silvestre. Y proclamaba: "Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo".

 

1.- "Lo  que nos sobra es un deber para la necesidad del prójimo". Esta idea no es obra de Marx, ni Engels, ni Lenin, ni tampoco lo es de los que tienen la cabeza a la izquierda, pero el bolsillo bien a la derecha. Es un mensaje que se repite constantemente en los escritos de los cristianos de los primeros siglos: San Ambrosio, San Cipriano, San Juan Crisóstomo, San Agustín, San Jerónimo, San Basilio, etc. Si la fe no compromete el bolsillo no es verdadera.

 

2.- El Mensaje de Jesús es para allanar los senderos de este mundo, para que no haya ni ricos ni pobres, ni opresores ni oprimidos, ni explotadores ni explotados, ni marginadores ni marginados. Quien no lo entienda así no ha entendido nada del mensaje liberador de Jesucristo,  como no lo entiende absolutamente nada el presidente de Endesa que en 2013 cobraba 6500 euros al día, mientras a otros, por impago,  se les corta el suministro y les piden cientos de € para reengancharse; como tampoco lo entienden empresarios que hacen a sus trabajadores trabajar diez y les pagan cinco. Todo el que posee riquezas está objetivamente fuera del Reino de Dios, incluida la misma Iglesia Católica, donde quiera que las posea, porque a alguien se las están debiendo. No lejos del  basurero de Guatemala hay una iglesia llena de lujo mientras 2000 familias viven de lo que encuentran en la basura, pero para la fe no hay ni lejos ni cerca, pues los empobrecidos tienen que concernirnos donde quiera que estén. A la Iglesia y su jerarquía le sobran muchas riquezas en palacios, templos, santuarios, museos, ornamentos, imágenes... También le sobran el cobro por misas, funerales, bodas, papeles..., mientras Jesucristo se está muriendo de hambre, frío y abandono en muchas partes del mundo donde hay personas sufriendo esos y otros muchos males. ¿Es que la salvación de Jesucristo no es gratuita? La Iglesia mal puede criticar a otros cuando ella está como está. Todo servicio a la Comunidad debe ser gratuito, sin esperar nada a cambio, como un voluntariado más en que el voluntario vive de su vida profesional, que lo acercaría más y mejor a la realidad del pueblo.

 

3.- Toda religión tiene que ser para hacer la vida más digna, feliz y esperanzada. De lo contrario es falsa. Pero sucede que todas las religiones y en concreto en la Católica hemos creado un laberinto de senderos que no tienen nada que ver con allanar los senderos del Señor. Laberintos, sobre todo morales, legales y litúrgicos, complicadísimos, ritualizando las liturgias y los sacramentos hasta caer en el ridículo, y olvidándonos de los grandes valores del mensaje de Jesús. Con los laberintos morales de algunos mandamientos y sacramentos hemos hecho sufrir a mucha gente. Ejemplo: El sacramento del perdón y la misericordia, con la confesión individual, lo hemos convertido en una humillación, no ante Dios, sino ante otro hombre. Incluso hemos llegado a llamarlo tribunal de la penitencia. Afortunadamente los creyentes cristianos acuden cada vez más a la celebración comunitaria de la penitencia y cada vez menos a la individual. Es solo Dios quien perdona y solo El quien conoce lo que hay en el interior de cada hombre. Otro ejemplo: Fijémonos en las misas de los Obispos o el Papa: yo no puedo imaginarme a Jesús de Nazaret, quitando y poniendo a cada paso solideos o mitras, cogiendo o dejando báculos (muchas veces lujosos), usando unas veces unas ropas y otras veces otras, sentándose en una silla más lujosa y por encima de los demás, etc. Parece que estamos en una representación teatral en que todo está pautado, incluso las manos unas veces para arriba, otras para los lados, otras juntas... ¿Sabrán qué significan y para qué hacen esas cosas? Desde luego los de abajo no lo sabemos. Nos perdemos en las formas olvidando el fondo. Los senderos de Jesús son claros y sencillos: amor, fraternidad, compañía, ayuda, luz, vida, cercanía, justicia, solidaridad, igualdad, acogida, afecto, ternura, amabilidad, sencillez, pequeñez, dulzura... Son los grandes valores del mensaje de Jesús.

 

Por una vez nos llega una noticia esperanzadora: Católicos, musulmanes, judíos, anglicanos, ortodoxos, budistas e hindúes van a firmar un manifiesto para erradicar la esclavitud antes del 2020. Ojalá los hechos lo ratifiquen.

 

4.- Juan dice que Jesús nos bautizará con Espíritu Santo. Bautizarse es decidirse por Jesucristo, y por tanto por la práctica de esos grandes valores de su mensaje, para con ellos construir el Reino de Dios en este mundo, el cual haga la vida más digna, gratificante y feliz para todos los seres humanos y toda la creación. Para bautizarnos, primero deberíamos hacernos discípulos de Jesucristo, decidirnos por vivir y cumplir su mensaje. El lo dejó bien claro cuando les dijo a sus primeros discípulos: "id, pues, y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo os he mandado"(Mateo 28,19-20). Marcos lo recoge así: "les dijo: id por todo el mundo y proclamad el Evangelio a toda la creación, el que crea y sea bautizado se salvará"(Marcos 16,15-16).  Primero creer: en el lenguaje bíblico, creer no es la aceptación intelectual de algo, sino la práctica inmediata de lo conocido. Por tanto, bautizar o bautizarse sin ser discípulo de Jesús mediante el conocimiento y el compromiso con su mensaje carece de sentido.

 

Los miles de corruptos y corruptores que hay en nuestro país, así como los pederastas de Granada,  seguro que todos o casi todos están bautizados: ¿Para qué les sirvió? Jesús dijo: "no podéis servir a Dios y al dinero", y "quien recibe a un niño a mi me recibe"..."quien escandalice a un niño más le valdría atarse al cuello una rueda de molino y tirarse al mar". 

 

5.-El bautismo de Jesús fue un compromiso tan grande con el pueblo pobre y oprimido de Galilea que lo llevó desde el bautismo de agua en el Jordán al bautismo de sangre en la cruz. En medio de los dos bautismos quedaron los ciegos viendo, los cojos andando, los sordos oyendo, los mudos hablando, los leprosos curados, los hambrientos alimentados, los mujeres despreciadas y marginadas rehabilitadas, los muertos con nueva vida, los niños identificados con Dios, el amor convertido en Ley Suprema para toda la humanidad. Después de su segundo bautismo le llegó para El, para todos los seres humanos y toda la creación, la Plenitud de la Resurrección, a fin de que "todos y todo tengamos vida y vida en abundancia" para siempre.

 

Que el Espíritu que estuvo sobre El esté también sobre nosotros y nos lleve por su mismo camino.

 

Un cordial abrazo a tod@s.-Faustino

 

RECORDATORIO: Los que tengáis intención de apoyar los proyectos de Guatemala y Ruanda, por favor haced vuestros ingresos antes del 15 de diciembre. Esta es la cuenta desde la cual serán transferidos a las instituciones responsables de los respectivos proyectos:

 

LIBERBANK 2048 0052 85 3004006388

Titulares: Faustino César Vilabrille Linares

Mercedes Vilabrille Linares

 

Muchas gracias.

 

FIESTA DE MARIA.-Mañana celebramos la fiesta de María Inmaculada: Lo importante de María es que se puso al servicio del plan liberador-salvador de Dios desde su condición de ser una mujer pobre y esclava, como la inmensa mayoría de las mujeres de su tiempo que ya desde niñas, a los 12 años, tenían que pagar impuestos al Emperador de Roma. Por eso ella, en presencia de su prima Isabel, ansía un Dios misericordioso de generación en generación que deponga a los poderosos de sus sedes, los despida vacíos y ensalce a los humildes y colme de bienes a los hambrientos: un mensaje tan válido para hoy como para aquel tiempo.