NAVIDAD SÍ, PERO NO ASÍ
Dios siempre se fija en quien más lo necesita.
Solo desde la opción por los empobrecidos del mundo
y la lucha contra las causas que los producen
es posible celebrar dignamente la Navidad.
Lucas 1,26-38:
El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando a su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú entre las mujeres". Ella se turbó ante estas palabras, y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin". Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco varón?". El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra, por eso el santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible". María contestó: "He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra". Y la dejó el ángel.
1.- Este relato evangélico describe uno de los acontecimientos más trascendentales de la historia de la humanidad: la concepción y nacimiento de Jesús de Nazaret. Pero su significado y trascendencia no ha llegado ni con mucho a gran parte de la humanidad, ni siquiera a los países y personas que celebramos la Navidad. Veamos tan solo un aspecto:
En todos los pueblos, villas y ciudades marcadas por la civilización occidental de influencia cristiana se celebra la Navidad. Lo primero que aparece son grandes catálogos ofertando mil cosas para consumir y regalar en Navidad. Lo segundo, la iluminación de calles y plazas con la instalación de miles y miles de puntos de luz, que afortunadamente consumen mucha menos energía que hace años. Pero, seguramente, salvo una minoría muy insignificante de personas, nadie se para a pensar que la cuarta parte de la población mundial, 1600 millones de personas, carecen de electricidad simplemente para alumbrarse un poco, y que 2400 millones siguen cocinando y calentando sus hogares con fuentes de energía básicas como carbón, biomasa, estiércol y sobre todo leña, en la mayoría de los casos acarreada por niños, lo que les impide acudir a la escuela, con todas consecuencias que de ahí se derivan. En Asia meridional el 60 % de las familias carecen de electricidad, y en el África subsahariana llegan casi al 80 % las que no la tienen. En el departamento del Alta Verapaz en Guatemala más del 60 % de las familias carecen de electricidad, o sea, 2.270.000 personas. Allí hemos visto como los cables de alta tensión cruzan por encima de las Comunidades indígenas para llevar energía a los centros urbanos y a ellas no se la facilitan: una multinacional española es la responsable. Si se mantienen las previsiones actuales, en el mundo, dentro de 25 años aun carecerán de energía eléctrica 1400 millones de personas de las cuales 584 millones serán africanas.
Entre tanto, millones de personas seguiremos celebrando una Navidad mercantilizada, consumista y derrochadora, lo que es diametralmente opuesto a lo que fue la primera Navidad histórica. Para esta Navidad Dios se fijó en un pueblo muy pequeño, de mala fama, que no tenía nada de ciudad, aunque lo diga el relato (era la forma de hablar de entonces), que a su vez pertenece a una región de ignorantes y pobres, Galilea. Además Dios se fija en una adolescente, tímida, que ni estaba casada, solo prometida en matrimonio a un hombre completamente desconocido, llamado José. Dios siempre se fija en quien más lo necesita. Pero allí vive una persona de gran calidad humana. Esto es lo que importa a Dios. Su nombre es María.
2.- En este texto la palabra virgen no tiene el significado que nosotros le damos ahora, destacando de forma exagerada el concepto y el valor absoluto de la virginidad física o biológica. Precisamente en el contexto de Israel la virginidad tenía una connotación peyorativa afín a la esterilidad, considerada popularmente incluso como castigo divino.
En la religión católica se la considera como una entrega absoluta a Dios, pero en el contexto del mensaje de Jesús de Nazaret la entrega absoluta a Dios solo tiene un camino, que es la entrega absoluta a los demás.
3.- Lo que
aquí el evangelista quiere destacar de forma singular es que Jesús no nace de la relación
reproductiva de un hombre y una mujer, sino de la
intervención de Dios, que
"cubre a María", y por tanto María "concebirá en tu vientre y
dará a luz un hijo que se llamará Hijo de Dios".
Aquí está por un lado el misterio, pero sobre
todo está el que Jesús tiene
una gestación intrauterina como cualquier otro ser humano para ser
verdaderamente hombre y compartir en todo nuestra condición humana, hasta el punto de "tomar la
forma (condición) de esclavo", que eran los más pobres de los pobres de su
tiempo (Carta de San
Pablo a los Filipenses 2,7), y de hecho como esclavo fue tratado por las
"autoridades religiosas y políticas" de Jerusalén, condenándolo a
muerte de cruz como a los esclavos, por haber asumido como suya la defensa y la
causa de los empobrecidos-esclavos de su tiempo, oprimidos por los religiosos
del templo y los políticos romanos. Este es el sentido auténtico y comprometido
de la encarnación. Hoy a Jesús
lo tenemos encarnado y crucificado en los oprimidos y maltratados del mundo,
por eso NO HAY NAVIDAD:
- en los niños
esclavos y llevados a la guerrilla, asesinados para trasplantes o cosméticos,
metidos en minas de coltán en el Congo; o de oro,
plata, hierro o níquel en Colombia y Guatemala;
- en las mujeres y
niñas dalits violadas y ahorcadas en la India.
- en los
sindicalistas, campesinos y estudiantes perseguidos y asesinados en diferentes
países del Tercer Mundo como recientemente en Colombia,
- en los
encarcelados sin causa ni saber por qué en Ruanda;
- en los llenos de dolor entre nosotros en
los inmigrantes no aceptados, en los desahuciados, en los parados sin
esperanza, en los jóvenes sin trabajo ni proyecto de vida.
- en los encarcelados víctimas de la droga
que no se quiere legalizar porque hay mucho negocio detrás.
- en los niños y niñas de la
pederastia y mujeres esclavas sexuales o víctimas de la
violencia machista.
- en los inmigrantes deportados y rechazados en Europa, y los desposeídos de sus tierras por las multinacionales en muchos países de África donde siempre vivieron.