Pueblo culto contra gobiernos corruptos.

Dictaduras encubiertas disfrazadas de democracia llevan a la cárcel a los débiles y dejan fuera a los fuertes.

 

 

Mateo 5,38-48

Dijo Jesús a sus discípulos: "Sabéis que está mandado: "Ojo por ojo, diente por diente". Pues yo os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, pre­séntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompá­ñale dos; a quien te pida, dale, y al que te pide prestado, no lo rehuyas. Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemi­go". Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y calumnian. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos y manda la lluvia a justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario?¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto".

 

1.-Jesús rechaza categóricamente la Ley del Talión: Esta famosa ley de ojo por ojo y diente por diente, que hoy nos parece brutal, sin embargo supuso un avance social importante,  porque limitaba la venganza sobre el adversario, pues antes de ella era normal devolver mucho más daño del recibido. A parir de esta ley, si recibías una bofetada tenías derecho a devolver otra, pero no a matar o mutilar y dejar maltrecho a quien te la había dado, como sucedía antes; o si te quitaban un diente tenías derecho a quitar otro al adversario, pero no a romperle toda la dentadura. Los derechos humanos más elementales pasaron por una larga gestación histórica: el Libro de los Muertos del Antiguo Egipto, el Código de Urukagina y el de Ur-Nammu (III milenio a. C.), el primer código jurídico escrito que se conoce y que ya establecía jueces especializados, el testimonio bajo juramento y la facultad de los jueces de ordenar al culpable la indemnización de perjuicios, fueron los precedentes del Código de Hammurabi, en torno a 1700 a. C., que es  la compilación jurídica más conocida de la Antigüedad, compuesta por 282 preceptos donde figura recogía explícitamente la Ley del Talión, la cual figura también en la Biblia (Levítico 24, 17-19).

 

2.-Pero Jesús de Nazaret rompe radicalmente con este planteamiento y propone un estilo de convivencia infinitamente superior y mucho más humano, que es vencer el mal a fuerza de bien: devolver amor por odio, ofrecer generosidad por egoísmo, paz por violencia, perdón por ofensa, unión por división, verdad por error, alegría por tristeza, confianza por desconfianza, amistad por enemistad.

 

El sistema neoliberal capitalista hace que la codicia del poderoso destroce al débil y en muchas relaciones humanas aun no hayamos superado la ley del talión y cuántas veces devolvemos mal por mal, venganza por venganza, odio por odio, violencia por violencia, ira por ira, robo por robo, engaño por engaño, desconfianza por desconfianza, guerra por guerra. Así nos hacemos la vida muy difícil unos a otros, nos hacemos sufrir, nos miramos con desconfianza. El neoliberalismo es un sistema que nos deshumaniza y nos ha causado una gran crisis económica, social, política, cultural, que nos produce desesperación, desilusión, incertidumbre, miedo, tristeza, inseguridad e incluso desesperación, hasta el punto de que los suicidios en España aumentaron el 11 % en 2012. Cada día nueve personas se quitan la vida en este país.

 

3.-Esta situación es un foco muy profundo de violencia, a la que los gobiernos responden con represión, con leyes coercitivas, como el anteproyecto de seguridad ciudadana del Ministerio del interior, aumentando no solo el número de posibles infracciones, sino la cuantía de las sanciones por su quebranto, alcanzando cifras que pueden llegar hasta los 600.000 €, como concentrase o reunirse sin permiso ante el Congreso de los Diputados, aunque estos no estén allí presentes. Son dictaduras encubiertas disfrazadas de democracia, que casi siempre llevan a la cárcel a los débiles y dejan fuera a los fuertes.

 

Cuando hay que hacer leyes tan duras, represoras y punitivas es que lago marcha mal en la sociedad y los desequilibrios sociales son muy graves.  El mayor enemigo para gobiernos y políticos corruptos, dictatoriales y represores es un pueblo culto, crítico y maduro políticamente. Un pueblo así no le interesa al poder económico y político, sobre todo cuando este está al servicio de aquel como pasa en los países de civilización occidental, pero esto genera violencia en el pueblo, que al ser reprimida renace con más fuerza, porque la violencia engendra violencia, excepto en aquellas personas capaces de morir por una idea antes que matar por ella.

 

4.- ¿Solución? No hay más que la que propone Jesús: vencer el mal a fuerza de bien, porque el ojo por ojo que impera en las sociedades occidentales y cada vez se extiende  más y más a todo el mundo, nos vuelve ciegos a todos. Cuando todos estemos ciegos ¿a dónde caeremos? Sigamos a Jesús: por hacer el mal nos puede pesar muchas veces, por hacer el bien no nos pesará nunca.

 

Un cordial abrazo a tod@s.-Faustino