Sin justicia no hay Navidad
Comentario Evangelio 15 de diciembre 2013.
Mateo 11, 2-11:
Juan,
que había oído en la cárcel las obras de Cristo, le mandó a preguntar por medio
de dos de sus discípulos: "¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que
esperar a otro?". Jesús les respondió: "Id a
anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven y los inválidos
andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan, y
a los pobres se les anuncia la Buena Noticia. ¡Y dichoso el
que no sienta defraudado por mí!". Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a
la gente sobre Juan: "¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña
sacudida por el viento? ¿O qué fuisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Los
que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis, a ver
a un profeta? Sí, os digo, y más que un profeta: él es de quien está escrito:
"Yo envío mi mensajero delante de ti para que prepare el camino ante
ti". Os aseguro que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan
Bautista, aunque el más pequeño en el Reino de los Cielos es más grande que
él".
Las palabras que destacamos subrayadas son un resumen perfecto del mensaje de Jesús de Nazaret.
Tenemos en el mundo 2800 Millones de personas que viven con menos de 2 $ al día, de las cuales 1100 millones viven con menos de 1 $ al día. Es la extrema pobreza. (Fuente: Reporte de Desarrollo Humano de la ONU)
Por otra parte, hay alimentos para el doble de la humanidad actual. Es la injusticia más grande de este mundo. Ante esta escandalosa realidad, ¿Cómo podemos celebrar la Navidad?
Estamos viendo con mucha frecuencia, sobre todo desde que empezó la crisis, a personas, grupos, organizaciones, (Bancos de Alimentos, Operación Kilo, Rastrillos, Mercadillos, Colectas, etc.), volcados en conseguir alimentos para distribuir entre l@s necesitad@s. Ante la realidad que nos echaron encima las grandes Multinacionales, el FMI, el BM, la OMC, los grandes Bancos, los especuladores financieros, los Gobiernos, las Administraciones Públicas, los Ministerios de Hacienda (que manipulan la información para eximir de delito fiscal a personas y empresas bien conocidas), no nos queda más remedio que socorrer a los millones de víctimas que pasan hambre. Hay que hacerlo, pero esta no es la solución. La solución es que tiene que haber justicia, e igualdad de oportunidades para todos. Tiene que haber leyes justas, que no favorezcan al grande en detrimento del pequeño. Sin hacer esto, los pobres seguirán multiplicándose, viviendo de limosna, avergonzados de su situación, deshechos en su intimidad, marginados socialmente, sin autoestima, sin poder dar contenido y dignidad a su vida. Los 56 % de jóvenes españoles sin trabajo no pueden hacer un proyecto de vida y menos de formar una familia ¿De qué?
Quienes nos metieron en la crisis se frotan las manos de felicidad por dos motivos:
1.-Siguieron ganando mucho dinero: El Banco Santander, BBVA, Banco Popular, Sabadell y Banesto tuvieron en 2011 un beneficio neto de 9.191 millones de €.
Y en el primer semestre de 2013 los bancos españoles han obtenido un resultado atribuido de 5.310 millones de euros, un 67% más que la cantidad registrada el mismo periodo del ejercicio 2012.
2.-"¡Que buenos somos!, se dicen a sí mismos: aumentando el número de pobres hemos conseguido movilizar a mucha gente para que piensen en los demás, sean caritativos, den limosnas, ayuden a los pobres y además nos devuelvan los pisos que no han podido pagar. No hay nadie mejor que nosotros".
Mientras estas estructuras opresoras del Neoliberalismo capitalista no desaparezcan o cambien radicalmente, la Navidad real será un cuento.
Jesús de Nazaret nació pobre entre los empobrecidos: El dio su respuesta y nos
marcó el camino, pero el hacerlo es cosa nuestra. Seguir haciéndolo ahora es
tarea de los que estamos aquí. ¿Qué respuesta tenemos que dar hoy como
seres humanos y más como creyentes a los oprimidos del mundo?
¿Cuánto vamos a gastar ahora en Navidad en exceso de comida, de bebida, de lujos, de regalos muchas veces baldíos, mientras millones de seres humanos se están muriendo de hambre, de impotencia, de desesperación, de tristeza...?
¿A qué nos podemos comprometer? ¿Damos un poco de austeridad a nuestras vidas para poder ayudarles o seguimos la rueda del consumo? Nos sentimos al lado de los oprimidos o de los opresores? ¿Conocemos las causas y los causantes de los oprimidos del mundo: los denunciamos o les seguimos la corriente? ¿Sabemos quiénes son y cómo actúan las Multinacionales que explotan a los países pobres donde están los más pobres, enfermos y abandonados? ¿Yo paso totalmente de los más pobres, o solo me preocupo de dar alguna limosna para calmar mi conciencia, pero no de cambiar el sistema que produce cada vez más empobrecidos?
¿Acaso me resulta indiferente que la Exxon Mobil gane 9 millones de dólares a
la hora, mientras en esa misma hora se están muriendo de hambre en el mundo
unas 4000 personas?
¿Qué pintan algunos obispos con coches de más de 30.000 € o el señor Rouco fotografiado con la cúpula del empresariado español, incluso yendo a Roma con ellos a visitar al Papa anterior?
El Evangelio de Jesús va por otro camino muy diferente, por el que debe y tiene que ir la Iglesia, por el que nos quiere llevar el Papa Francisco. Es cosa de todos como seres humanos y más como creyentes.
Un cordial abrazo a tod@s.-Faustino