SER RICO ES INCOMPATIBLE CON SER CRISTIANO
El aplauso triste a UN FUTBOLISTA
El futbol, opio del pueblo
Lucas 19,1-10:
Entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad. Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una higuera, para verlo, porque tenía que pasar por allí. Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo: «Zaqueo, baja enseguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa. Él bajó enseguida, y lo recibió muy contento. Al ver esto, todos murmuraban diciendo: «ha entrado a hospedarse en casa de un pecador». Pero Zaqueo se puso en pie, y dijo al Señor: «Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más», Jesús le contestó: «Hoy ha sido la salvación de esta casa; también este es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido».
1.-A veces entender algunos pasajes del Evangelio resulta un poco difícil, porque desde entonces a hoy han pasado 2000 años y en tanto tiempo cambia el lenguaje, la antropología, el contexto social, etc., pero la mayoría, como el de hoy, son tan claros y evidentes que se entienden muy bien, y el mensaje esencial de Jesús lo repiten una y otra vez.
De los cuatro evangelistas, Lucas es el que más insiste y desarrolla la dimensión social del mensaje de Jesús, sin la cual el Evangelio quedaría vacío, porque de la relación horizontal con las personas y con la creación depende toda la dimensión inmanente del mensaje de Jesús, y de la cual deriva toda su dimensión trascendente.
2.-Un hombre detestable socialmente porque era recaudador de impuestos y además muy usurero quiere ver a Jesús. Hoy detestamos a Hacienda y al ministro correspondiente (¡que me parece que no quiere ver a Jesús!), pero no tanto porque tengamos que pagar impuestos, sino porque somos muy conscientes de que los que más tienen menos pagan; tienen quien les asesore y saben cómo eludirlos; crean sociedades como las SICAV con las que no pagan más allá del 1 %; pueden llevar sus dineros a los paraísos fiscales donde se oculta la tercera parte del PIB mundial; presionan al gobierno de turno para que proponga y el parlamento apruebe leyes a su medida, etc. etc. Hace unos días hemos oído decir a Bruselas que no es bueno subir los impuestos a los ricos. A veces Hacienda pilla a alguno para meter miedo a los otros, como recientemente a uno del Barça, con unos cuantos millones de fraude a Hacienda, pero hay algunos que son tan ingenuos, tontos y manipulados que lo aplaudieron al salir, hasta eufórico, de declarar. Hoy el futbol es claramente el opio del pueblo. Nada contra el deporte, todo a favor del mismo sobre todo para los niños, adolescentes y jóvenes, pero todo y mucho más contra el negocio, la corrupción y la manipulación del futbol, y por supuesto también en otros deportes, algunos de cuyos profesionales de élite, bien conocidos, se gastan 20.000 € en una botella de champán en Ibiza, o 30.000 por una mesa en exclusiva: esto, viendo el hambre del mundo, es ser ateo, el peor ateísmo.
3.-Zaqueo se convierte al mensaje de Jesús y toma una decisión tajante: "daré la mitad de mis bienes a los pobres y devolveré cuatro veces más de lo defraudado". Un rico solo puede convertirse al Evangelio cuando deje de ser realmente rico como consecuencia de asumir los valores evangélicos de la justicia, la igualdad, la fraternidad, el amor. Después que Zaqueo toma esa decisión es cuando Jesús le dice: "hoy ha venido la salvación a esta casa".
El capitalismo es radicalmente incompatible con el Evangelio. La riqueza de los ricos los hace completamente incapaces de ser cristianos, porque "no podéis servir a Dios y al dinero", aunque se prodiguen en limosnas, obras sociales, filantropías, etc., porque un rico lo es porque directa o indirectamente está produciendo empobrecidos. Los países ricos y los ricos donde quiera que estén son incompatibles con Jesucristo, porque lo son a costa de los pobres y los países pobres. Incluso se puede ser mentalmente rico sin serlo materialmente por querer serlo y tener en el rico nuestro modelo de hombre y no en Jesucristo y su mensaje. Si los países ricos y las personas ricas devolviésemos a los países pobres y personas pobres cuatro veces más de lo que les hemos quitado ya no habría en el mundo, ni países empobrecidos ni personas empobrecidas.
4.-La predicación neutral del Evangelio es falsificarlo y traicionarlo; es incompatible con su mensaje de liberación, la cual exige que los ricos sean liberados de su riqueza y los pobres de su pobreza, y así unos liberados de oprimir y otros de ser oprimidos, pues Jesús viene a buscar y salvar lo que está perdido. No denunciar las injusticias y a los injustos es incompatible con el Evangelio. La iglesia tiene que empezar a hacerlo consigo misma. Mientras no lo haga nadie le hará caso más que los tontos e ingenuos. Hoy la gente que piensa críticamente, cada vez está más lejos de gran parte de la iglesia oficial porque se da cuenta de que está en contradicción con Jesucristo, y no solo en lo económico, sino también en la manipulación de las conciencias, en la exigencia de sumisión a sus dictámenes a veces muy dudosos, en su moralismo intransigente, porque "educa" a sus adictos, no para la libertad, sino para la obediencia y la sumisión, aunque a veces diga lo contrario.
5.-Otro es el camino que nos está abriendo el Papa Francisco de retorno al compromiso con los pobres a través de la justicia, de apertura a sectores marginados de la sociedad y sobre todo por y de la iglesia por sus tendencias o creencias, como gays, divorciados vueltos a casar, o a la mayor participación de la mujer en la iglesia, sin la cual nunca será la verdadera y plena Iglesia de Jesucristo, o el diálogo y apertura, de igual a igual, a otras creencias religiosas, a fin de reencontrarnos todos en la verdad que nos hará libres a todos para el bien de toda la humanidad y toda la creación, pues también toda ella está llamada a la plenitud final y definitiva.
Un cordial abrazo a tod@s.-Faustino