¿QUE SABEMOS DE DIOS?

 

Juan 16,12-15

Dijo Jesús a sus discípulos: «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora: cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. Él me glorificará porque recibirá de mí lo que os irá comunicando Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará».

 

1.-Todos sentimos necesidad de comunicación interpersonal, y cuando es cada vez más fluida y empatizante, resulta progresivamente gratificante, inspiradora, enriquecedora y fuente de felicidad.

 

Caminando en esa dirección podemos llegar a percibir que la otra persona con la que nos comunicamos es única e irrepetible para nosotros. De ahí puede surgir un proyecto común de vida, como puede ser el matrimonio, en que las dos personas experimentan que son felices por amar y sentirse amadas interpersonalmente. Solo desde el amor interpersonal nuestra vida tiene sentido. Todos necesitamos amar y sentirnos amados, con un amor auténtico con el que no se comercia, que no se compra ni se vende, sino que se ofrece y recibe gratuitamente. La relación interpersonal es la que nos humaniza, pero a veces en la sociedad urbana actual, la soledad nos atenaza y nos duele, porque es una soledad en medio de la multitud.

 

2.-Cuando decimos que Dios es Amor, ¿queremos decir que Dios es algo de eso?  De Dios poco podemos afirmar. Decir que nos trasciende totalmente, que es el Todo frente a nosotros, que lo consideramos como el origen y meta del Universo, y por tanto de nosotros mismos. A Dios nadie lo ha visto jamás. Entonces, ¿que sabemos realmente de Dios?

 

Sabemos sobre todo lo que Jesús nos ha manifestado: "que Dios es un Padre de amor infinito hacia nosotros, que nos considera y quiere como hijos suyos, que es misericordioso, que nos perdona, que tanto nos amó que envió a su Hijo al mundo para que vivamos por medio de El, que en su casa tiene preparado un sitio para todos y cada uno de nosotros, que quien ha visto al Hijo, (Jesús) ha visto al Padre. A Jesús lo vemos lleno de comprensión, de cercanía hacia los más oprimidos y marginados; comprometido hasta la muerte con la justicia; Jesús es Dios que tiene hambre y sed de justicia; defensor y rehabilitador de los más desgraciados; testigo de la verdad; libre ante toda imposición; crítico valiente ante los opresores; compasivo y cercano ante los impotentes; comprensivo con los débiles; liberador de toda opresión; restaurador de la dignidad de las personas; portador y dador de vida, de luz, de esperanza; Jesús es el Dios de la salud y del más grande amor, un amor tan grande que ama con tal intensidad que provoca en los demás el nacimiento del amor.

Así es Jesús, así  es su Dios, así tiene que ser nuestro  Dios: ¿lo es?

 

3.-La literatura del Nuevo Testamento nos habla de Dios como Padre, como Hijo y como Espíritu, que están en plena comunión porque todo se lo comunican: ¡Cuán lejos estamos los seres humanos de estar en comunión unos con otros? Incluso los propios creyentes en Jesús de Nazaret. Mientras todos los creyentes en Jesús no estemos unidos en comunión de amor, no seremos testigos ni señal de El: "La señal por la que conocerán que sois discípulos míos es que os amáis unos a otros".