Hoy denunciamos

 

 

Dijo Jesús a sus discípulos:

El que me ama guardará mi palabra y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado ahora que estoy a vuestro lado; pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy: no os la doy como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: «Me voy y vuelvo a vuestro lado». Si me amarais os ale­graríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigáis cre­yendo».

 

1. Amar a Jesucristo es guardar su palabra: Guardar la palabra de Jesucristo es comprometerse con las angustias, los sufrimientos, los males, y esperanzas de los empobrecidos, maltratados, explotados, encarcelados, victimados por las guerras, las injusticias, las amenazas, las drogas, la impotencia, la desesperación, los malos tratos, la emigración, las enfermedades injustas, las dependencias, los recortes y negación de los derechos fundamentales de las personas en cualquier parte del mundo.

 

 

Guardar la palabra de Jesucristo hoy es denunciar a los corruptos y defraudadores, y por eso:

 

                        -DENUNCIAMOS a los grandes bancos y sus banqueros, presidentes y directivos de los mismos que engañaron y siguen engañando a clientes, pequeños ahorradores, hipotecados, manipulados con subordinadas y preferentes. Los culpables no son precisamente los empleados de las oficinas que cumplen con lo que les mandan de arriba, sino los directores de las mismas, los consejeros, los presidentes y apoderados, algunos de los cuales se retiran con muchos millones de € de pensión como vimos estos días en uno del Santander.

 

                        -DENUNCIAMOS a los grandes empresarios, que no cumplen las leyes laborales, que pagan en B, que reducen plantilla sin justificación, que deslocalizan la empresa para pagar menos sueldos o menos impuestos o ninguno, que se instalan o contratan los trabajos a maquilas del Tercer Mundo, como hacen en países de Hispanoamérica, África o la India. Hace unos meses decíamos en un comentario lo siguiente:

 

"Niñas y adolescentes trabajando sin contrato, privadas de libertad y en condiciones insalubres durante más de 72 horas a la semana por un salario de 0,88 euros al día, del que sólo podrán disponer cuando hayan transcurrido de tres a cinco años y que servirá para pagar su dote matrimonial. Ese es el sombrío escenario laboral de miles de jóvenes del estado de Tamil Nadu, al sur de la India, que son empleadas en condiciones que rozan la esclavitud por empresas textiles de aquel país que luego suministran sus productos a grandes firmas internacionales, entre ellas las españolas Inditex -propietaria de Zara-, El Corte Inglés y Cortefiel".

 

(Fuente: Centre for Research on Multinational Corporations -una organización independiente holandesa sin ánimo de lucro que escruta a las grandes multinacionales- y el India Committee of the Netherlands. Para más información ver REDES CRISTIANAS, 11 ENERO 2013).

 

En Guatemala conocimos a mujeres de las maquilas, trabajar a destajo, sin horario, sin seguridad social, con sueldos de miseria, con solo media hora para comer, incluso a la intemperie, amenazadas de quedar sin trabajo si quedaban  embarazadas o se sindicaban. Si reclamaban algo eran expulsadas y avisadas las demás maquilas para que nadie las contratase. Sin pagar impuestos, y con amenaza de irse a otro país si les eran exigidos.

 

                       -DENUNCIAMOS a los políticos corruptos en cuya escandalosa relación encontramos desde Concejales, Alcaldes, Consejeros y Presidentes Autonómicos, hasta llegar a los aledaños mismos de la monarquía. Algo indignante en el sentido de que, puesto que fueron elegidos por el pueblo para gobernarlo lealmente, se convierten en defraudadores y traidores a la confianza depositada en ellos, creando en la sociedad desánimo, zozobra y ausencia de esperanza. Rara vez son condenados, apenas o nunca devuelven lo defraudado ni pisan la cárcel.

 

                       -DENUNCIAMOS a los usureros que no tienen más dios que el dinero, y por conseguirlo defraudan, engañan, sobornan, hacen trampas, falsean documentos, defienden lo indefendible, adulteran los productos, comercializan drogas, crean dependencias en los consumidores, como las tabacaleras, para venderles más: Los/as españoles gastamos al año 11.340millones de € en fumar, y más 5.500 millones a la S. Social en tratamientos para reparar nuestra maltrecha salud por hacerlo, etc.

 

                      -DENUNCIAMOS a los evasores fiscales, con sus dineros en los más de 70 paraísos fiscales que hay en el mundo, donde los más ricos y los políticos españoles bien posicionados tienen depositados sus dineros: La Agencia tributaria española declara que el 74 % del fraude fiscal  se da entre las grandes familias, las grandes empresas y la gran banca. Un fraude que alcanza los 44.000 millones de  euros, que el Estado no ingresa y con lo que casi se podrían haber  cubierto los gastos de sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios de personas con dependencia y otros. Ese clamoroso fraude lo estamos pagando todos con más impuestos, menos y peores servicios, más recortes en educación, sanidad, tasas judiciales, pago de medicamentos, etc. etc. "Vivimos en un orden mundial criminal y caníbal, donde las pocas pero enormes oligarquías del capital financiero deciden de forma "legal" quien va a morir de hambre y quien no. Por tanto esos especuladores financieros deben ser juzgados y condenarlos, en un reeditado nuevo Tribunal de Nüremberg".

 

2. Jesús dice: "La paz os dejo, mi paz os doy". Sin un orden económico mundial totalmente nuevo y solidario la paz auténtica es imposible. Sin justicia no hay paz verdadera, la cual no consiste, ni de lejos, en la ausencia de guerra. En varios pasajes la Bíblia dice: "La justicia y la paz se besan". Las 115 familias que se quedan sin vivienda al día en España, desahuciadas por los bancos y sus banqueros, no pueden vivir en paz. Están sufriendo una guerra horrorosa y cruel sin empuñar un arma, llegando en algún caso al suicidio. Perder la casa es la cara más despiadada y cuel de la crisis. En Asturias la banca se quedó en 2012 con 345 viviendas principales por impagos, según los registradores.

 

La paz de Jesús de Nazaret solo es posible con justicia, con igualdad, con verdad, con respeto a la dignidad de las personas, con solidaridad, con amor. Construir esta paz es el camino verdadero para el hombre y por tanto para el Dios verdadero.

 

Un cordial saludo a tod@s.-Faustino