COLABORADORES Y COOPERANTES
Los parlamentarios españoles,
¿están a favor de los defraudadores?
La gente preguntaba a Juan: «Entonces, ¿qué hacemos?». Él contestó: «El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene y el que tenga comida, haga lo mismo». Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron: «Maestro, ¿qué hacemos nosotros?». Él les contestó: «No exijáis más de lo establecido». Unos militares le preguntaron: «¿Qué hacemos nosotros?». Él les contesto: «No hagáis extorsión a nadie, ni os aprovechéis con denuncias, sino contentaos con la paga». El pueblo estaba en expectación y todos se preguntaban si no sería Juan el Mesías; él tomó la palabra y dijo a todos: «Yo os bautizo con agua; pero viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego: tiene en la mano la horca para aventar su parva y reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga». Añadiendo otras muchas cosas, exhortaba al pueblo y le anunciaba la Buena Noticia.
1.-La gente se dirige a Juan porque les ofrece confianza, pues comprueban que sus hechos y su vida concuerdan con sus palabras. No ostenta títulos, ni cargos, ni signo alguno de distinción o superioridad. Viene del desierto, no pertenece a ninguna institución. Juan es una persona que vive austeramente y tiene claro lo que dice:
"El que tenga dos vestidos que dé uno al que no tiene". Hoy en los países desarrollados hay mucha ropa de sobra, porque le gente que no piensa se deja llevar de las propagandas y las modas, y por cambiar deja a medias de gastar y a veces casi sin estrenar prendas que están en perfecto uso. Esto es una lamentable ofensa a Jesucristo en los empobrecidos del tercer mundo que no tienen que vestir, que andan descalzos, que pasan frío de día y de noche por no tener ropa que poner ni mantas para sus camas. Hemos visto en Guatemala a las niñas tiritando de frío descalzas en medio de la calle, lloviendo y limpiando, con una simple esponja amarrada a una caña, los parabrisas de los coches, o en la escuela, en el recreo, etc. En cambio los niños con botas de goma sin calcetines (discriminación ya desde la infancia).
Por otra parte es también una depredación y una injusticia contra la naturaleza, cuyos recursos son limitados. El consumo excesivo puede conducirla a ella y a nosotros al colapso vital.
2.-Sigue Juan: "El que tenga comida, haga lo mismo". Se nos mueren hoy de hambre 100000 personas cada día, porque realmente vivimos en un orden mundial criminal y caníbal, donde las oligarquías multinacionales y financieras deciden de forma "legal e injusta" quien va a morir de hambre y quien no. Esos especuladores financieros deben ser denunciados, juzgados y condenados por un verdadero crimen contra la humanidad.
Como seres humanos y más como creyentes no podemos consentir que en un planeta con recursos alimentarios para más del doble de la humanidad actual, una quinta parte de la población mundial esté pasando hambre y muriendo miserablemente de forma injusta y prematura por no poder alimentarse, porque las multinacionales les inundan, les contaminan o les quitan sus tierras y sus minerales para producir energía, biodiesel, cultivar palma africana, dedicarla a monocultivos nefastos para el medio ambiente, fabricar coches, móviles o joyas, o simplemente para recoger el agua de lluvia y luego venderla. Un creyente en Jesús de Nazaret no puede estar tranquilo mientras haya una sola persona en el mundo viviendo injustamente de forma indigna.
3.-Juan dice a los publicanos o recaudadores: «No exijáis más de lo establecido». Pagar lo que está establecido con justicia es un deber, pero hay leyes injustas hechas solo para los grandes y poderosos, para los ricos y especuladores, como la que regula las SICAV, (Sociedades de Inversión Colectiva de Capital Variable). Los que tienen aquí su dinero no necesitan sacarlo a paraísos fiscales, lo tienen aquí bien asegurado y blindado, y pagan solo el 1 % de impuestos. Aquí encontramos directivos de bancos y cajas, exministros, directivos de clubes y exfutbolistas de primera división, presentadores de Tv, cineastas, organizaciones religiosas, grandes empresarios, gentes de la nobleza, etc., sin que su actividad pueda ser fiscalizada por el Ministerio de Hacienda.
Desde 2004, los inspectores de Hacienda han denunciado públicamente presiones por parte del Ministerio de Economía, y más concretamente desde la Secretaría de Estado de Hacienda y Presupuestos, para limitar sus facultades de investigación frente a las SICAV y someterles a un control político. Además, los tribunales de Justicia han anulado las decisiones del fisco contra algunas SICAV investigadas por los inspectores.
¿Que hacen los parlamentarios elegidos por los ciudadanos contra estos defraudadores del bien común legalmente protegidos? Los hemos elegido para que legislen para el BIEN COMUN. ¿Por qué no cambian la ley para que tributen al 35 % como el resto de los ciudadanos? Son los que más tienen, menos pagan y reciben más servicios de la sociedad. Esto es muy injusto.
4.-Finalmente Juan dice a los militares: "No hagáis extorsión a nadie, ni os aprovechéis con denuncias, sino contentaos con la paga». ¿Qué les diríamos hoy a los militares? Que luchen para dejar de serlo, y dejarán de serlo cuando haya justicia universal, cuando haya educación universal. Que sigan el ejemplo de Costa Rica, pues el 1 de diciembre de 1948, es abolido el ejército en el Cuartel Bellavista (actual Museo Nacional de Costa Rica), con las palabras del Presidente José Figueres Ferrer: «No quiero un ejército de soldados, sino un ejército de educadores»; mostrando su interés en mejorar el nivel educativo del país. Gracias a esta decisión Costa Rica disfruta de un desarrollo muy superior al resto de países de Centroamérica.
Si los 1,4 billones de € de gastos militares anuales en el mundo se destinaran a cooperación al desarrollo, educación, sanidad, agricultura ecológica, protección del planeta, etc., en muy pocos años este pequeño y gran planeta experimentaría una mejoría inimaginable, y todos sus habitantes seríamos inmensamente más felices, más sanos, más alegres, más esperanzados.
Por desgracia no es así, sino que en el orden mundial actual reina una violencia estructural contra el hombre y contra la naturaleza, que es necesario combatir con una contraviolencia basada en la resistencia pacífica.
5.-Lo que pide Juan de compartir ropa y alimentos en un mundo de tanta injusticia como el actual se hace muy necesario, pero hay que ir mucho más allá. Es lo que va a hacer Jesucristo, pidiendo hambre y sed de justicia, pidiendo igualdad y fraternidad, pidiendo amor de unos a otros, para que cada persona tenga por si misma lo necesario para vivir digna y felizmente.
Un abrazo muy cordial a tod@s.-Faustino
ESTAS COSAS HAY QUE DIFUNDIRLAS PARA QUE SE SEPAN.
EL MAYOR FRAUDE FISCAL DE EUROPA, ES LEGAL EN ESPAÑA.
El
cineasta Pedro Almodóvar, la presentadora de televisión Ana Rosa Quintana y el
ex jugador del Real Madrid, Fernando Morientes, no necesitan tener su dinero en
un paraíso fiscal, porque lo tienen aquí en España, y sólo tributan el 1% por
él, a diferencia de lo que le sucede a cualquier otro español. No son los
únicos, ya que personajes de la élite financiera como la ex ministra socialista
Mercedes Cabrera, el directivo del Málaga Fernando Hierro o la mediática
familia Polanco también. Y todo legalmente, sin tener que llevarse el dinero
fuera de España. La pregunta es inmediata: ¿Y cómo lo hacen? Pues es sencillo.
Para no pagar por su dinero nada más que el 1% sólo tienen que invertirlo en
una SICAV (Sociedades de Inversión Colectiva de Capital Variable), siglas que
ocultan un auténtico paraíso fiscal legal en España, que no puede ser
controlado por la Agencia Tributaria, y para lo que únicamente se necesita un
capital mínimo de 2.404.048 euros. Con este mecanismo legal, las grandes
fortunas españolas, la élite financiera de este país no necesita llevarse su
dinero al extranjero, ni evadirlo, porque aquí, en España, puede tenerlo
cómodamente; y retirarlo y usarlo cuando quieran, como si de un banco se
tratase, y sin que su actividad pueda ser fiscalizada por el Ministerio de Hacienda.
Así lo explica en su libro "SICAV, paraíso fiscal" el profesor de
Derecho y Economía en la Universidad Autónoma y de la Carlos III, Guillermo
Rocafort.