Safari para el sueño del Rey

Hace unos días, el Rey de España decía públicamente que “el paro juvenil me quita el sueño”..

    Ojalá que se lo quitara a él y a muchos más con responsabilidades públicas, pues los jóvenes actuales, muchos bien preparados, son realmente unos desgraciados, pues no saben que hacer de sus vidas, optando por alejarse de sus familias en busca de otro horizonte fuera de su país, o depender de sus padres como si aun siguieran siendo niños. Es una tragedia, pues se ven sin horizonte, sin futuro, sin saber qué hacer de si mismos, sin una mínima seguridad para constituir una familia, etc.

    Pero resulta que no sabemos qué clase de sueño tiene el señor Rey, porque de incógnito se nos apareció cazando elefantes en la República de Botswana, al lado de Sudáfrica. Sería que el insomnio juvenil no le dejaba dormir y se fue allá a buscar remedio.

    Pero lo peor, así nos parece, es que, según dicen, el safari cuesta 45.000 €. Cuando aquí nos están pidiendo austeridad y sacrificios (según palabras de la Sra. Cospedal estos mismos días: claro que ella, según vimos publicado, gana al año más de 240.00 €, ¡así pide cualqquiera!); cuando aquí nos suben impuestos, rebajan pensiones, nos mandan por miles al paro, nos abruman a desahucios todos los días, cortan los créditos a las empresas, nos plagan de regulaciones de empleo, nos suben servicios básicos como gas, luz, etc. etc., el señor Rey se va a gastar tranquilamente 45.000 €. ¿De quién salen estos dineros?

    ¡Vaya un ejemplo que nos está dando usted, Señor! Y no solo por el gasto, sino también yendo a cazar un animal que está en peligro de extinción. Nos piden todos los días que seamos austeros, que reciclemos, que la naturaleza no aguanta el despilfarro que hacemos de recursos limitados. No nos quiera tapar los ojos con frases que suenan bien, pero haciéndonos mucho daño con hechos que, con los tiempos que corren y la pobreza que hay en el mundo, nos desaniman, nos deprimen y nos hacen perder toda la fe en las instituciones, que de suyo ya son muy poco valoradas por los ciudadanos.

    Lamentamos mucho su accidente y deseamos que se recupere pronto, pero los que quedamos aquí estamos muy gravemente accidentados y lo peor es que no nos podemos curar simplemente yendo al hospital. También desde su institución hay que ayudarnos a rehabilitarnos, no solo con palabras, sino sobre todo con los hechos, para que la durísima crisis no siga quitando el sueño a tantos miles, ya millones, de españoles.

 

ESPECIAL PARA LOS UNIVERSITARIOS:

 

¿Todo está podrido?

Deshonestidad ética de algunos profesores de la Universidad de Oviedo.

 

“No se puede consentir que haya profesores que, cuando tienen que impartir clase, presentan la baja, y cuando no tienen docencia consiguen el alta médica”.

Evidentemente que no todo está podrido, pero lo cierto es que cada día aparecen más corrupciones, unas más grandes y otras más pequeñas, en los sitios más inverosímiles y en las instituciones donde menos se espera, pero todas muy importantes, por lo que son o por lo que significan, desde los Ayuntamientos, la administración más cercana al pueblo, hasta los mismos aledaños de la monarquía, o las instituciones religiosas.

La Agencia tributaria española declara que el 74 % del fraude fiscal se da entre las grandes familias, las grandes empresas y la gran banca. Un fraude que alcanza los 44.000 millones de euros, que el Estado no ingresa y con lo que casi podría haber cubierto los gastos de sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios de personas con dependencia y otros.

Casi no hay un solo día en que no haya noticias sobre corrupciones, malversaciones, incumplimiento de pagos, desde el IVA del alcalde de Santiago de Compostela hasta los clubes de fútbol que deben 752 millones a Hacienda, y esta apenas los apremia y seguro que nunca los van a pagar. Y ahora viene este Gobierno con una amnistía para los más defraudadores.

Pero lo que ni imaginábamos es lo siguiente:

Leemos en el Diario EL COMERCIO de Gijón, 12-04-12, las siguientes palabras del Rector de la Universidad de Oviedo:

“No se puede consentir que haya profesores que, cuando tienen que impartir clase, presentan la baja, y cuando no tienen docencia consiguen el alta médica”.

¡Vaya escandaloso ejemplo que dan esos profesores a los estudiantes! ¡Vaya fraude a la sociedad! Y no solo por lo que representa económicamente, sino sobre todo por la incidencia ética que tiene de desprecio y desprestigio de una entidad como la Universidad que tendría que ser modelo en todo: en trabajo, en responsabilidad, en honradez, en ejemplaridad, en compromiso con la formación integral de unas personas llamadas a ejercer responsabilidades importantes en el orden privado y público por la preparación que deben recibir en una institución que, con nuestros impuestos, sostenemos todos los ciudadanos.

Esa corruptela, aunque sea minoritaria, es importante por lo que es y más por lo que significa. Por tanto debe ser erradicada total y absolutamente.

Y podemos preguntarnos: detrás de ese comportamiento indecente de esos docentes, ¿no hay tal vez una connivencia médica con el mismo?

Eso de sentarse en una cátedra de por vida debería ser revisado, en función de la eficacia académica, porque todos sabemos de algunos profesores, también universitarios, cuyo rendimiento docente es mínimo, lo que conduce a la frustración de los estudiantes y comporta un fraude a la sociedad. La Universidad, por ser un centro de formación integral, debería ser totalmente modélica en todo. Es por lo que repudiamos radicalmente el comportamiento de esos profesores y debemos exigir un control mucho más riguroso de las autoridades competentes al respecto, tanto en el aspecto económico como en el académico.

NOTA.-Podéis ver estos comentarios y otros más en el blog de Religión Digital a mi nombre, y en la Web www.forogasparglaviana.es

Un cordial saludo.-Faustino