Quien siembra en un niño siembra para siempre
"Educa a los niños y no será necesario castigar a los hombres"(Pitágoras)
La educación no cambia el mundo, pero cambia a las personas que pueden cambiar el mundo (Paulo Freire)
"Educar la mente sin educar el corazón no es educar en absoluto" (Aristóteles)
"Quien recibe a un niño a mi me recibe"(Jesús de Nazaret)
Lucas 2, 41-52
Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre, y cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Estos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca. A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas: todos los que lo oían, quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: «Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados». Él les contestó: «¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debo estar en la casa de mi Padre?». Pero ellos no comprendieron qué quería decir: Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres.
Nota previa: Disculpad, amigos y amigas, que una persona como yo, que no está casado, que no tiene familia propia, que además vive solo, que no sabe lo que es tener mujer e hijos, os hable de la relación matrimonial, de la familia, de educación de los hijos, etc. Solo el haber escuchado atentamente durante largos años las experiencias, positivas y negativas, de muchos matrimonios te da un poco de conocimiento de lo que pasa. Desde ahí me permito expresar algo lo que pienso, sobre esta problemática tan compleja. Disculpad todo lo que os parezca improcedente. Gracias.
1.-La familia, esencial para la vida humana:
En las personas que pasan por los despachos de Caritas, por oficinas asistenciales, o están en centros penitenciarios, si les seguimos un poco sus trayectorias casi siempre descubrimos que detrás de ellas hay familias desestructuradas, fracasadas, incluso rotas. Si hablamos con profesores de niños en edad escolar también coinciden en afirmar que los niños con problemas familiares tienen dificultades de conducta, de aprendizaje, etc.
Esto nos indica claramente que la familia es algo muy importante, que nos marca para siempre, que su influencia en nosotros es muy grande, ya desde antes de nacer, pues en la formación y educación que recibieron de niños los que van a ser padres ya está el germen de lo que van a ser y cómo van a actuar, cuando sean padres, con sus propios hijos. Quien siembra en un niño siembra para siempre.
2.-Fracasos y rupturas familiares:
Pero hoy la familia en los países desarrollados está pasando por una situación crítica, porque hay muchos matrimonios fracasados, bien porque coexisten sin convivir, bien por machismo, bien por violencia intrafamiliar o bien porque se rompen definitivamente. En los últimos 5 años se produjeron en España las siguientes rupturas matrimoniales:
Año 2007 Año 2008 Año 2009 Año 2010 Año 2011 Total en 5 años
137.510 118.939 106.166 110.321 110.651 583.587
Bastante más de medio millón de fracasos en 5 años, lo cual supone que hay detrás mucho sufrimiento y mucho dolor para los padres y para los hijos.
La franja de edad donde se dieron más rupturas matrimoniales está entre los 35 y los 46 años, lo cual quiere decir que a los ex esposos les quedaba casi media vida o más por delante, y los hijos estaban entorno a la adolescencia o quizá menos, porque últimamente se tiende a retrasar la edad de contraer matrimonio. De hecho, el 48,4% tenían solo hijos menores de edad. A menor edad más consecuencias negativas para ellos, pues la influencia de los padres es tanto mayor cuanto más pequeños son.
España es, junto a Bélgica, el país de la Unión Europea con mayor tasa de rupturas. Se rompe un matrimonio cada 3,7 minutos, con lo que, en un día, se acaban 387 matrimonios
Es Asturias, el año 2011 hemos tenido 2.581 rupturas matrimoniales.
3.-Causas de las rupturas matrimoniales:
Todo matrimonio pasa por situaciones difíciles. Es normal que haya momentos duros, conflictos, desavenencias, problemas con los hijos, etc. Las desavenencias no siempre son negativas: se pueden aprovechar para que la pareja se una más y superen juntos todas las dificultades. La vida matrimonial suele ir muy bien al principio, pero no es siempre maravillosa. La vida cotidiana y el paso del tiempo pueden ir enfriando la relación. La mala comunicación es peligrosa, como la rutina, las decepciones, las insatisfacciones íntimas, la falta de respeto mutuo, la desilusión, las discusiones, la sensación de abandono por parte del otro, la obsesión por el trabajo, etc.
4.-Cómo prevenir la ruptura matrimonial:
Conviene aclarar que los problemas que conducen al divorcio, la mayoría de las veces, podrían solucionarse si se abordaran a tiempo y con empeño por parte de los cónyuges, incluso buscando una mediación que ayude a discernir las respectivas posiciones.
- La comunicación es muy importante en toda relación. Hay parejas que carecen de habilidades para comunicarse debidamente, dando lugar a malas interpretaciones de los hechos. Hay que hablar de los problemas de forma directa, activa y franca, no dejarles endurecer, sino hacerlo al momento y no cuando ya ha pasado tiempo. Nunca eludir los conflictos.
- Las manifestaciones expresas de cariño y afecto son muy importantes; es aconsejable potenciar la ternura con gestos, palabras, detalles, pequeñas atenciones. Intuir lo que el otro espera de nosotros y corresponderle, que se sienta comprendido, aceptado por encima de todo, valorado, estimado.
- Como todos somos diferentes y nunca coincidimos plenamente, y cada uno arrastramos nuestras propias aristas, a veces hasta sin darnos cuenta, es de gran importancia que sepamos perdonarnos, disculparnos, acogernos. Como dice San Pablo, que nunca se ponga el sol sobre nuestra ira. Que siempre vayamos a descansar reconciliados. Si nos queremos y no nos reconciliamos, siempre dormiremos peor, descansaremos mal y al día siguiente sufriremos más, pero un beso y un abrazo pueden reparar una herida cuando se dan de verdad. Esto vale para toda relación interpersonal.
- Como decían los antiguos romanos, lo rutinario se envilece: hay que luchar contra la monotonía, potenciar la creatividad y procurar aportar novedades a la relación, y desarrollar altruistamente actividades sociales que enriquezcan nuestra vida interior y nos aporten valores de generosidad y entrega a los demás. Compartir todo lo más posible todas las cosas, desde las tareas domésticas y el cuidado de los hijos, hasta la vida profesional e interfamiliar.
- El amor ha de ser de tal intensidad, que no solo ame al otro, sino que provoque en él el nacimiento del amor, para sentir la felicidad de amar y de sentirnos amados al mismo tiempo. Este es el amor más perfecto.
5.-Crecer en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres:
En este gran clima de amor nuestros hijos se sentirán muy amados, llenos de confianza y felices, y como Jesús en la familia que formaba con José y María, que crezcan como crecía Él en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.
6.-Pero, qué hacer sin trabajo, sin casa...:
Hay millones de familias en el Tercer Mundo que no tienen ni lo más necesario para alimentar a sus hijos, vestirlos, darles estudios, etc. ¿Y esos miles y miles de aquí que a causa de la crisis que ellos no causaron, se están quedando sin trabajo, sin casa...? ¿No los llevará la indigencia a delinquir? Que no nos digan que vivimos en democracia, porque vivimos en pura y dura dictadura del dinero: son los bancos y sus altos banqueros los que lo deciden todo, les dicen a los gobiernos lo que hay o no hay que hacer, pero siempre a favor de ellos. Delinque un pobre y va a la cárcel, no solo por delinquir, sino por delinquir siendo pobre porque no puede pagar la fianza, pero delinquen los altos banqueros y los altos políticos, y no pisan la cárcel o si alguno la pisa es solo por unos días, pues tienen dinero bastante para pagar las más grandes fianzas. España es el país europeo donde hay menos delincuencia, y sin embargo donde hay más reclusos: ¿Por qué será? Somos más pobres.
Si creemos que otro mundo mejor es posible, hay que luchar por él. Solo desde el pueblo saldrá la solución.
Un cordial saludo a tod@s.-Faustino
NOTA IMPORTANTE.-Os invitamos encarecidamente a todos, pero especialmente a las parejas a leer detenidamente el Comentario de Esther sobre la Comunicación en Pareja, así como a ver los vídeos que lo acompañan. Seguro que os van a resultar muy interesantes.

La comunicación de pareja es importante y fundamental para que la relación marche bien y mejore cada día. La convivencia no es fácil y sin comunicación la relación moriría. El amor no se tiene sólo para satisfacer las propias necesidades, suplir carencias o tener compañía. Una pareja que se ama puede estar bien sin hablar, muchas veces, solo con mirarse se entienden, otras veces hay uno que habla y otro que escucha. Si una persona no responde o no da su opinión, es como hablar con una pared y eso no es un diálogo sino un monólogo.
El amor de pareja es una relación muy compleja, no depende de la apariencia ni se trata de una cuestión de suerte, azar o simple atracción sexual, sino de una disposición, una capacidad o una habilidad que se logra con gran esfuerzo.
Amar y ser amado no es sencillo porque exige ser capaz de amar al prójimo, ser humilde y confiable, tener fe, ser valiente, constante y emocionalmente estable.
La convivencia no es fácil. El amor verdadero se basa en la libertad, no en la dominación hemos de aceptar al otro como es y no tratar de cambiarlo. El amor no es un sacrificio, es dar sin esperar recibir algo a cambio. Cuando no se especula en términos de ganancias y pérdidas, como en la sociedad tan consumista en la que vivimos donde todo se compra o se vende, y todo depende de la oferta y la demanda, dar siempre es más placentero que recibir.
El amor verdadero es respeto por el otro, viéndole como es. Por ello, es muy importante mostrarse como uno es (sin la máscara social que se muestra al principio) y comunicarse para saber que espera el otro de uno mismo y hablar de distintas cosas sin inhibiciones. Una pareja puede llegar a entenderse, siempre a través del respeto mutuo y de pensar que “No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hiciesen a ti” y otra muy importante” Nadie es esclavo de la palabra hasta que ésta está dicha” (mucho cuidado con faltar al respeto con las palabras, nunca decir cosas por molestar al otro-a, ni humillar).
La paciencia y la tolerancia son claves en la comunicación de la pareja, la cual se da cuando se escucha con respeto y no se impone.
No pueden vivir solamente el uno para el otro, los dos tienen que tener además su propia individualidad y poder desarrollarse como personas por separado. Una pareja ha de tener libertad y vida propia, confiando en la otra persona. No hace falta decírselo todo, ya que siempre existe una parte verdaderamente íntima que no se puede traducir en palabras y que debe permanece dentro de nosotros-as. Es bueno conservar ese misterio e ir revelándolo poco a poco con los hechos y así, continuar sorprendiendo toda la vida, porque los hechos valen mucho más que las palabras. Esa parte íntima (pensamientos, ideas, gustos…), es solo para nosotros/as, no puede decirse a los demás ni siquiera a la pareja. Las personas somos diferentes y cada uno-a ve el mundo de manera distinta, se crearían problemas si no pueden entender nuestras cosas, pues, lo que para nosotros puede ser algo sin importancia, para otros puede ser muy importante, porque cada persona es un mundo, tiene su forma de pensar, de evaluar las cosas y distintas formas de percibirlas.
Cuando nos casamos vamos con una maleta llena de ilusiones, planes y proyectos, sin pensar que los detalles que antes eran tan frecuentes (los “te quiero”, las caricias, acordarse de los aniversarios...), disminuirán, y tal vez desaparezcan algún día. Pero cuando nos conocemos mejor, con el paso de los días poco a poco, por la rutina o la costumbre, aparece la desilusión y el aburrimiento mutuo, que puede hacer que desaparezca la atracción que existía.
Cuando esto sucede, lo ideal es expresar lo que nos gusta o disgusta, sin reñir por todo, reclamar lo que ya no tienen o llorar en silencio. Recordemos que para evitar esto, ambas partes de la pareja tienen que imaginarse al amor como un jardín al cual han de regar cada día y sobre todo tienen que comunicarse y dialogar.
Si falla la comunicación en la pareja, no debemos pensar por el otro o hacer suposiciones sobre lo que está pensando, ya que no acertaremos, lo mejor es confirmar lo que piensa preguntándoselo.
Para mejorar la comunicación en la pareja, se necesita saber bien lo que se quiere, tener un objetivo claro y preciso para cada situación, prestando atención a los cambios que se obtienen y ser flexible para intentar conseguir el objetivo
Cuando lo que estamos haciendo no nos da el resultado que deseamos, cambiaremos la forma de actuar, haciendo otra cosa. Esto no es una técnica de manipulación, pues al adaptarnos a las circunstancias, cambiamos nuestra conducta y por lo tanto las cosas cambian.
Para cambiar el modo de comunicación hay que empezar siempre por uno mismo, porque jamás se puede pretender cambiar al otro. Sólo cambiará cuando nosotros/as cambiemos.
Es un hecho sociológicamente comprobado que la queja más frecuente de las esposas es precisamente la falta de comunicación con los maridos, la incomunicación con ellos. Muchas veces se sienten atrapadas: tienen que levantarse muy temprano para atender a los niños/as, preparando todo lo que llevan al colegio. Si trabajan tienen que poner atención en todo lo que necesitan, cuando llega la noche, están demasiado cansadas como para dialogar sobre aquello que saben que está mal o no les gusta. Y dicen, “mañana”. O lo que es peor, ¿para qué decir nada si siempre lo niega todo y no vamos a llegar a ninguna parte?
Las personas que se quedan calladas sufren mucho, al no hablar, lo “guardan todo para sí”.
Al notar que hay una dificultad en una relación hay que sacar tiempo para hablar sobre el problema sin esperar a que las cosas se compliquen.
Cuando hay conflictos en vez de preguntarnos quién tiene la culpa, es mejor hablar tranquilamente, sin perder los nervios, sobre los problemas que nos afectan, sin dejarlos para más tarde, ya que las sensaciones negativas se irán acumulando y en algún momento la persona explotará. No es aconsejable acumular para después explotar y provocar con ese estallido una situación difícil de manejar. Cuantos malentendidos hay entre las personas y por no hablarlo crecen y se enquistan haciendo que no se sientan a gusto con su relación. Hemos de ser claros, expresar nuestros verdaderos sentimientos, acompañados de gestos adecuados a lo que estamos diciendo
En una relación entre dos personas, ha de existir libertad, cada uno puede tener su propia opinión, sin imponerla al otro-a. A través del diálogo, llegarán a una decisión o arreglo que beneficie a los dos, estando de acuerdo sin que uno conteste lo que cree que la otra persona quiere oír o dando la razón por que sí, sino hablándolo juntos y llegando a un acuerdo que los beneficie, hablando por turnos, cuando una persona habla, la otra escucha atentamente, luego cuando sea su turno podrá decir lo que desee o con lo que no está de acuerdo, sin haberle interrumpido antes, acordémonos del dicho “Dos no riñen si uno no quiere”. Las peores cosas pueden decirse de buenas maneras, sin necesidad de gritos, escenas violentas ni malos tratos. Porque en las discusiones nunca hay que perder de vista el objetivo de la misma, ni obstinarse en querer tener la razón. Si el otro levanta la voz, lo mejor es responder en el tono más bajo posible, para disminuir su cólera. El secreto de la buena comunicación no es tanto lo que se dice sino cómo se dice,
Es importante estar bien con uno mismo. “Si estamos satisfechos con nuestra propia vida, será más fácil tener una buena relación con el prójimo”.
Los especialistas dicen que “Es fundamental demostrar el afecto que cada miembro se tiene, abrazarse, besarse y disponer de tiempo para que cada uno se entere de lo que hace el otro”.
Toda persona en su vida, ha deseado ser amado/a, acariciado/a, mimado/a, complacido/a. Desde muy jóvenes comenzamos a imaginar que esto tendrá lugar en algún momento de nuestra existencia en pareja. Todos queremos ser amados, pero pocos estamos dispuestos a hacer algún esfuerzo para brindar amor y vivimos más pensando en todo lo que tenemos derecho a recibir que en lo que somos capaces de dar.
Al menor problema es “normal” oír decir:
– tengo derecho a vivir mi vida
– tengo derecho a que me traten como a un/a rey/reina;
– no dejes que haga contigo lo que quiera
– en el matrimonio los dos somos iguales
– si te da mucha lata déjalo/a, es mejor estar solo/a que mal acompañado/a.
– la época en que la mujer era esclava ya pasó.
Estas expresiones, solo aumentan las diferencias y/o problemas y no ayudan al diálogo. No es que seamos iguales o merezcamos lo mismo, se trata de que sepamos comunicarnos.
¿Conoces esta fábula?
Imaginaros la siguiente escena: Un trineo se desliza hacia el Polo Norte, por un paisaje helado y ventoso. En el rostro de su ocupante destacan los ojos que miran ansiosamente al horizonte.
El trineo corre como si llegara tarde, sin que el viajero se distraiga en su valioso equipaje, que es todo lo que posee. No permite que el tiro de perros se desvíe, ni disminuya su velocidad. Su voluntad es alcanzar pronto la meta, llegar al Polo Norte, en ello, ha puesto lo mejor de sus energías y esperanzas, es el sentido final de su destino. Después de un trecho del camino, el viajero se detiene un instante para comprobar si la dirección es correcta y cuánta es la distancia que aún le separa del Norte. Y se sorprende ya que los instrumentos le demuestran, sin ninguna duda, que la dirección es exacta, pero la distancia del Norte es cada vez mayor. En vano verifica una y otra vez sus instrumentos: no están estropeados, no hay error en la medición, la dirección es buena, pero la distancia no para de aumentar. El viajero, desalentado fuerza la velocidad, castigando sin piedad a sus perros y los lanza vertiginosamente entre la ventisca con la desesperación de quien huye. Todo es inútil, no obstante, en cada nueva medición, el Polo Norte se aleja más y más…
¿Qué le ocurre al protagonista del viaje? El paisaje helado por donde viaja el trineo, es un inmenso témpano de hielo, un colosal iceberg, que se desplaza hacia el sur a más velocidad de la que el viajero corre hacia el norte. La meta del viaje y los ideales de su equipaje eran nobles. Su esfuerzo, admirable. Pero la base sobre la que se sustentaba toda la aventura era tan radicalmente errada que le conducía con fatalidad al polo opuesto.
Dentro de la comunicación del matrimonio puede sucedernos algo parecido si no tenemos muy claro lo que estamos dispuestos a dar y dejar de recibir para que la relación funcione. Hay que hacer a un lado un poquito los sentimientos, y “saber ser” inteligentes para comunicarnos y asegurarnos de que lo que queremos decir es lo que tu esposo/a entiende. Sin una buena comunicación, el matrimonio se convertirá en un terrible desierto, sin embargo, si aprendemos a comunicarnos, nuestro matrimonio será un hermoso jardín.
En una pareja una persona no puede ser muy dependiente de la otra, por ello, es bueno relacionarse con otras personas y tener amistades. Un esposo/a es una persona que amamos y que nos ama por lo que somos, pero no necesariamente puede ser además nuestro amigo, hermano, padre, etc. No hemos de estar todo el tiempo al lado el uno del otro, ni absorber una persona a la otra. También nos tenemos que comunicar con alguna amiga/o, salir, estar actualizados/as, estudiar y crecer como persona siendo independiente. Es bueno que la pareja haga diferentes cosas, lea los periódicos para estar actualizados-as, tener distintas aficiones…
Si tenemos una parte de nuestra propia vida con libertad, no libertinaje, creceremos, maduraremos, y nos desarrollaremos, sintiéndonos mejor. Tendremos una perspectiva distinta y mejorará nuestra relación,
Es un vídeo e Juan C Hdz con pocas imágenes, pero que merece la pena escucharlo por las grandes verdades que nos dice.
http://www.youtube.com/watch?v=wkirxNf6iqk o http://youtu.be/wkirxNf6iqk
Saludos. Sean felices ya que solo tenemos una vida.
Esther (micooperacion@hotmail.com)