La tierra puede existir sin nosotros,

pero nosotros no podemos existir sin ella

 

Lucas 21, 25-28.34-36

 

Dijo Jesús a sus discípulos: Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y del oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la  ansiedad, ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros temblarán. Entonces verán al Hijo del Hombre venir en una nube, con gran poder y majestad. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza, se acerca vuestra liberación.

 

 

1.-Grandes catástrofes:

 

Este pasaje del Evangelio nos habla de grandes catástrofes. Las ha habido a lo largo  de toda la historia de la Tierra. Las diferentes investigaciones vienen a decirnos que:

 

-hace 570 millones de años aconteció la gran extinción del Cámbrico, en la que desaparecieron casi el 90 % de las especies entonces existentes.

-hace 240 millones de años una fragmentación de Gaia (la Tierra), habría producido de nuevo la extinción del 75 al 95 % de las especies.

-hace 67 millones de años, en el Cretácico, el choque a gran velocidad de la tierra con un enorme meteoro causó la muerte del 65 % de las especies, particularmente de los Dinosaurios, que llevaban millones de años sobre la Tierra.

                        -hace 730.000 años, en el Pleistoceno, otro impacto cósmico causó una enorme extinción de especies.

-hace tan solo 15.000 ó 10.000 años a.C. hubo una misteriosa devastación que extinguió el 50 % de las especies de más de 5 Kilos, y del 75 % de las que pesaban de 75 a 100 Kg., y además extinguió a todas las que pasaban de 100 Kg.

 

 En 2007 la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza consideró que una de cada ocho especies de aves, una de cada cuatro mamíferos, una de cada tres de anfibios y el 70% de todas las plantas están en peligro de extinción.

 

Solo en Asturias tenemos amenazadas por lo menos estas siete especies: la Centaura de Somiedo, la Estrella de los Pirineos, el sauce de los Picos de Europa, el Junco Cantábrico, la Mosquita dorada, el Alhelí de mar y el Cárex Diandra.

 

2.-Capacidad de la Tierra:

 

Pero la Tierra  tiene una capacidad asombrosa de recuperación y superación. A lo largo de muchos millones de años, a pesar de todas esas catástrofes por el medio, a través de un largo y delicadísimo trabajo, pasó de ser un cúmulo de minerales hasta alcanzar, a través de la evolución, la hominización o aparición del hombre, que es de momento, al menos, la obra cumbre de su proceso evolutivo. La Tierra trae en su seno la fuerza invencible de su autosuperación. Tarea nuestra es admirarla, respetarla, cuidarla y ayudarle a superarse cada vez más.

 

3.-La era industrial:

 

Pero sucede que desde que empezó la era industrial no hemos parado de explotarla, contaminarla, adulterarla, desequilibrarla. Hoy la Tierra es un planeta enfermo, y como tal necesita un tratamiento que la cure. Pero los grandes explotadores de sus recursos, que somos los seres humanos, no lo reconocemos, no hacemos caso, no escuchamos sus lamentos, seguimos haciéndola sufrir cada vez más. Los más grandes poderes económicos, políticos y también religiosos, son los más culpables, pero algo lo somos todos y más los habitantes de los países ricos. ¿La estaremos conduciendo a una nueva catástrofe? ¿Seremos los seres humanos las primeras víctimas por ser los más culpables?

 La Tierra reaccionará y se superará, como lo hizo tantas  veces. Ella puede existir sin nosotros, pero nosotros no podemos existir sin ella.

 Para los cristianos Dios es el origen y meta del Universo. Cuando nos "puso" sobre este maravilloso planeta azul nos dijo: "guarda y cultiva la tierra". Por tanto tenemos que ser los primeros en sentirnos llamados a cumplir esa misión.

 

4.-La injusticia del mundo, la gran catástrofe:

 

En los países de riesgo sísmico, como Guatemala, la gente  está siempre un poco al acecho y con miedo a los terremotos, sobre todo los pobres, porque sus casas son muy endebles. En el reciente terremoto de Guatemala, a las casas del centro de la Capital del país, las de los ricos,  no les pasó nada, pero las de los pobres caen todas, no por ser pobres, sino porque no pueden más. Es una manifestación más de la injusticia que hay en el mundo. Un cura de Madrid que vino a dar una charla a Palencia hace poco más de un mes, dijo que había estado en Guatemala misionando y que a los indígenas les caían las casas con los terremotos porque las construían mal y en malos sitios. No se enteró de nada de por qué son pobres: ¡qué misionaría ese hombre! Sin conciencia crítica, no hay forma de entender ni dar a entender el Evangelio.

 Desde la visión que da tener Conciencia Crítica, Política e Histórica, seamos, pues, constructores de un Mundo Nuevo, para el Hombre y la Madre Tierra. En este mundo de hoy tenemos una tarea inmensa que realizar, pues estamos plagados de problemas por todas partes, que son una gran catástrofe: hambre de la mayor parte de la humanidad; injusticias clamorosas; desigualdades desorbitantes de 1 a 600 (mientras una persona trabajando gana 1 otra gana 600); mientras uno hace horas extra otro no tiene trabajo; emigraciones; desplazamientos; torturas entre los seres humanos; guerras; dictaduras; violación de los más elementales derechos de las personas y de la naturaleza; violencia de género; animales torturados y maltratados; desigualdad y marginación de la mujer en muchas economías, culturas y religiones; niños secuestrados y adiestrados para matar o vendidos y engordados para desguace y venta de sus órganos; explotación, deforestación, contaminación y adulteración de la tierra y las plantas. Y ahora además la crisis. Tenemos una tarea ingente por delante, y por eso Jesús nos dice hoy: "Alzaos porque se acerca vuestra liberación", y pongámonos manos a la obra, pues somos capaces de construir un mundo donde no haya ni opresores ni oprimidos, incluida nuestra Madre Tierra. ¿Es una utopía? Luchar por conseguirla, ya nos va conduciendo a ella haciendo camino al andar.

 

Un abrazo cordial tod@s.-Faustino

 

NOTA.-Hoy la tierra es un pobre más entre los empobrecidos del mundo. Esther nos explica en su comentario qué es lo que estamos haciendo con ella en un aspecto concreto, muy importante para nuestra salud: los alimentos. Leedlo con calma: nos afecta a todos.