FIESTA DE LA INMACULADA
Gracias, María, por ser como fuiste, identificada con los pobres.
A María de Nazaret la hemos mitificado y encumbrado tanto que hemos perdido la noción y el contenido de lo que realmente fue su vida y su mensaje. Es necesario recuperarlos porque son plenamente válidos para la realidad de nuestro tiempo.
MARIA DE NAZARET: OTRA IMAGEN ES LA REAL
No es mucho lo que dicen los Evangelios de María, pero sí más que suficiente para descubrir su fe y su compromiso. Tampoco sabemos si todo lo que nos dicen fue tal cual, pero eso es lo de menos: lo importante es que, ligado a ella, nos transmiten un gran mensaje, lleno de plena actualidad.
1.-María de Nazaret no era miss universo:
La imagen que nos dan los Evangelios de María no se parece casi nada a la mayoría de las vírgenes que tenemos en nuestras iglesias con la luna bajo los pies, coronada de estrellas, de cara perfecta, manos impolutas, con corona de perlas en la cabeza, ropajes bordados en oro y plata, con metales muchas veces robados a los indígenas del nuevo mundo.
María, como casi toda la gente de su época pertenece al pueblo pobre y sencillo. Estaba mucho más cerca de la condición de esclava que de ciudadana, y muy lejos de ser matrona romana. De hecho le dice al ángel que le anuncia la maternidad divina que es esclava(Lucas 1,38), y esto no es una metáfora, porque lo era la inmensa mayoría de la población pobre de su tiempo, y más la sometida al dominio del Imperio Romano. Por ser mujer seguro que a las 12 años empezó a pagar tributo al César. No tenía nada a su nombre, como todas las mujeres donde Roma imponía su ley. Cuenta un documento primitivo que unos familiares de Jesús, sospechosos de no ser fieles cumplidores de las leyes de Roma, fueron llamados a declarar, ante la magistratura romana, sobre su conducta, y contestaron que eran trabajadores del campo y “tenemos callos bien marcados en las manos”.
2.-María en la boda:
En las bodas de Caná de Galilea, María no aparece entre los invitados a la boda como Jesús y los discípulos, sino trabajando entre los sirvientes (Juan 2,1-5).
3.-María no fue de crucero vacaciones:
Cuando fue a casa de su prima Isabel, tampoco fue de visita de cortesía, sino a ayudarla (Lucas 1,39 y 56), pues fue aprisa y se quedó con ella tres meses. Seguro que no estaba de vacaciones, ni haciendo un crucero por el lago de Tiberiades, como algunos que llegan a Gijón, que la gente acude a ver con envidia y no poca ingenuidad, pues no sabe que los ricos de los cruceros lo son a costa de lo que nos quitan a los pobres.
4.-Parir en una cueva:
Cuando dio a luz a Jesús tuvo que buscar una cueva donde los pastores guardaban los rebaños de ovejas (Lucas 2,7), pues ni una simple posada les quiso acoger: les contestaron que estaba todo ocupado. Seguro que aquella cueva no era la clínica Mayo, ni el Reina Sofía, o un hospital de los que ahora quieren privatizar, ni siquiera uno del Tercer Mundo, donde hasta entran los perros a comer los desechos quirúrgicos humanos, o los familiares que visitan a los enfermos tiene que dormir debajo de la cama del propio enfermo.
5.-Dimensión social de la fe y la oración de María:
Pero donde mejor vemos la calidad humana, social y creyente de María es en el Canto del Magníficat que San Lucas pone en su boca, y entre otras cosas dice: “mi alma da gracias a Dios porque puso en mi sus ojos que soy una esclava... Porque desplegó la fuerza de su brazo para dispersar a los soberbios, derribar de sus tronos a los potentados y exaltar a los pobres, colmar de bienes a los hambrientos y despedir a los ricos sin nada”. Si lo hubiera dicho en España hace unos pocos años algunos dirían que era comunista. ¡Cuantos tronos y potentados sobran en el mundo actual! ¡Cuantos hambrientos necesitan ser colmados de bienes! ¡Cuántos ricos deberían quedar sin nada para que supieran lo que es ser pobre, pasar hambre, sufrir subdesarrollo mental de un 20 % como les pasa a los niños de millones de madres del Tercer Mundo, subalimentadas durante el embarazo, o mal alimentados en los primeros años de vida, cuyas neuronas cerebrales no alcanzan el desarrollo adecuado o les impide la completa arborización dendrítica del cerebro, que no concluye hasta los veinte años y que les afectará negativamente para el resto de su vida!
6.-Colonialismo religioso, económico y occidentalización de la imagen de María:
Lo que fue María en su vida real en la tierra y lo que le dice a Dios no concuerda en nada con las imágenes y pinturas con que la hemos representado, en muchos casos también vestida con los ropajes de moda de la burguesía de la época en que fue esculpida o pintada. Vimos en Guatemala que los conquistadores-colonizadores llevaron de aquí la imaginería de Jesucristo, de vírgenes, santos, retablos, procesiones y pasos de Semana Santa, etc. occidentalizados. Las imágenes de María que hay en las iglesias de los indígenas no solo tienen cara de virgen occidental, sino que están talladas y vestidas como las de aquí. No vimos ninguna con rostro, forma, manos, ropa, pelo o peinado indígenas. Puede que haya alguna excepción, pero en bastantes iglesias donde estuvimos no las vimos. Haciendo al pasado el beneficio de la comprensión cultural de su época, que ya es mucho conceder, resulta inconcebible que no corrijamos estas cosas, pues incluso aún ahora les imponemos los ritos de culto occidentales (Roma lo sigue atando todo, incluso con tentativas de volver a ritos tridentinos como la misa en latín, de espaldas al pueblo, negando en todo momento el sacerdocio a las mujeres, etc.). Seguimos sin asumir e integrar en el mensaje evangélico su religiosidad cultural y cultual.
Los países occidentales, y hoy más que nadie los EE.UU. a los que se están uniendo los chinos, los japoneses, los Emiratos árabes, etc., hemos sido y somos unos brutales imperialistas, no solo en lo económico, sino también en lo cultural y hasta en lo religioso: queremos imponer lo nuestro, acapararlo todo para nosotros y somos así la causa de muerte por hambre de millones de seres humanos, y de la misma tierra que cada día explotamos y esquilmamos más y más. Jesucristo dijo: “id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura”. Pero el mensaje de Jesús, el Evangelio, es justicia, es amor, es fraternidad, es paz, es opción por los empobrecidos y marginados, pero es todo lo contrario lo que muchas veces les hemos llevado. Jomo Kenyatta lo definió así: “Cuando los blancos vinieron a Africa ellos traían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Nos enseñaron a rezar con los ojos cerrados y cuando los abrimos nosotros la Biblia y ellos tenían la tierra”.
7.-La ofrenda de los pobres. María no quiere regalos:
María era pobre, pues cuando ella y José presentan al niño en el templo hicieron la ofrenda de dos pichones: era la ofrenda de los pobres (Lucas 2,24). Por qué ahora tenemos que representarla vestida de ropajes lujosos, con coronas de perlas, con rostro de misses, manos de sangre azul, etc. Tampoco lo justifica que nos digan que se trata de regalos. No aceptemos regalos así: ella no los quiere. Lo que ella quiere, lo que María necesita es que nos preocupemos de sus hijos empobrecidos que están muriendo de injusticia, de hambre, de enfermedad, de ignorancia, de explotación, de violencia, de falta de trabajo, de que no les quitemos la tierra en Africa o América, de que no los echemos de casa desahuciados.
8.-María emigrante:
María, tu también fuiste emigrante, y seguro que fue bien duro, pues por defender al niño de la crueldad de Herodes, marchaste con El y José a Egipto (Mateo 2,13-14), que quedaba muy lejos y los medios de entonces para viajar eran nulos, y peor llevando a un niño pequeño. Pasaron dos mil años y se repite la historia en miles de mujeres, niños y hombres que llegan hoy a Europa o Norteamérica desde Bosnia, Ecuador, Colombia, El Salvador, Guatemala, Africa subsahariana, etc., muchas engañadas y engañados por criminales del tráfico de seres humanos con promesas falsas y mentiras, para luego abandonarlos o dedicarlas a ellas incluso a la prostitución.
Ahora los tenemos por todas partes pidiendo por las calles, a las puertas de los supermercados o de las iglesias, o revolviendo en los contenedores de la basura, cuando no van a parar a la cárcel o son repatriados sin contemplación. Todo esto es fruto de la pobreza extrema del país donde nacieron y del egoísmo y la miseria moral de los que vivimos en el primer mundo, en el que unos pocos tienen cada vez más y los más cada vez menos, hasta el punto de que entre nosotros hay también cada vez más pobres, sobre todo entre mujeres y jóvenes. En España ya tenemos un millón setecientas mil familias donde todos los sus miembros están parados, y los jóvenes emigrando porque el 50 % de ellos no encuentran trabajo aquí.
9.-María pierde a su hijo:
A María, la encontramos también muy preocupada, angustiada, buscando al niño que se le había “perdido” en Jerusalén (Lucas 3,48), como les pasa hoy a millones de madres del Tercer Mundo que ven perderse a sus niños muertos de hambre entre sus brazos (unos 35.000 cada día), o l@s tienen que vender para la prostitución como en Honduras, o por una vaca en Africa y a los cuatro años tienen que dar otro para seguir con ella (sino se la quitan), que son conducidos a la esclavitud o engordados primero y despiezados después como animales de matadero para negociar con sus órganos para trasplantes en el Primer Mundo, o fabricar cosméticos. Léase Pakistán, Colombia, Mozambique, etc. En otros muchos países, sobre todo de Africa, la extrema miseria obliga a seres humanos a vender sus órganos, con anuncios en prensa de oferta de riñones por parte de personas desesperadas por la pobreza, beneficiando a ricos desesperados por seguir viviendo.
10.-María con su Hijo crucificado:
Amigo fiel es aquel que en los momentos felices espera a ser llamado para acudir, pero en los difíciles acude sin ser llamado. Esto hizo María, con mucha valentía en aquellas circunstancias, acudiendo al lado de su Hijo en el momento más difícil de su vida, la crucifixión(Lucas 19,25), el asesinato de un hombre justo por orden de Pilatos, instigado por los que se consideraban los sagrados guardianes (fariseos, letrados y sumos sacerdotes: ¡¡¡vaya sumos, vaya letrados y vaya sacerdotes!!!) de la religión “verdadera”. ¡Qué contradicción! Eran unos ritualistas leguleyos, fanáticos del templo, farsantes e hipócritas, muy anclados en el pasado, que vivían bien a costa de exprimir al pueblo: por eso Jesús los criticaba muy duramente y con frecuencia. Toda religión que no tiene como centro de su razón de ser la justicia, la lealtad, el amor, la misericordia hacia los demás, los derechos humanos, la dignidad de la personas, se convierte en una traidora para el hombre y para Dios, aunque le haga reverencias a todas horas, mientras millones de sus hijos se le están muriendo de pura miseria: son los crucificados de nuestro tiempo. Oímos con mucha frecuencia, sobre todo a los políticos neoliberales, y a los clérigos conservadores hablar muchas veces de paz y casi nunca de justicia, porque para ellos la paz se impone con la guerra o la sumisión servil al opresor, pero hay que decirles que con la guerra y el servilismo no se consigue la justicia. Sin justicia no puede haber paz verdadera.
11.-Jesús cuida de María. No a la violencia de género:
Quizá pensemos que María vio muy clara la misión de Jesús. Pero no era así, hasta el punto que ella y sus familiares llegaron a pensar que Jesús no estaba bien de la cabeza (no entendían su mensaje) y querían llevárselo para casa (Marcos 3,31-32). Es decir, María también tuvo sus dificultades para creer en Jesús, pero no abandonó y estuvo con El junto a la cruz. El mismo Jesús, colgado del palo de arriba, se sentía abandonado de Dios, pero desde tanto dolor, y sintiéndose ya morir, desde aquella humanidad tan prodigiosa que tenía para sentir como suyos, tanto los gozos como sobre todo los sufrimientos de los demás, le dice a Juan: “ahí tienes a tu madre” (Juan 19,27). No quería que su madre quedase sola y desprotegida, y más en aquellos tiempos de desprecio total de la mujer, lo que en gran parte sigue pasando hoy, hasta el punto de que tenemos que celebrar un Día Internacional contra la violencia de género hacia las mujeres, el 25 de Noviembre. En España ya llevamos en 2012, 40 mujeres muertas y 134.002 denuncias en 2011. En Italia cada dos días muere una mujer por violencia de género. El 75 % de los pobres del mundo son mujeres y niñas, y una de cada cuatro mujeres ha sido violada en algún momento de su vida. Dependiendo del país, entre una y tres de cada cuatro mujeres son maltratadas físicamente en sus hogares de forma habitual. Cerca de 120 millones de mujeres han padecido mutilaciones genitales. Las violaciones han devastado mujeres, niñas y familias en los recientes conflictos en Ruanda, Camboya, Liberia, Somalia,Uganda y en la antigua Yugoslavia, usando incluso la violación de las mujeres como arma de guerra.
12.-María con la Comunidad Creyente:
Finalmente María, después de la Ascensión de Jesús, aparece reunida, en una casa de Jerusalén, con los Apóstoles con algunas mujeres y otros familiares (Hechos 1,14). La fe adquiere su mayor sentido y plenitud vivida en comunidad y comprometida con los demás y por los demás.
Muchas gracias, María, por el ejemplo que nos diste. Ahora ya eres feliz, infinitamente más de lo felices que hiciste a aquellos novios de Caná, que a media comida se quedaron sin vino, al mediar para que tu Hijo convirtiera 600 litros de agua en el mejor vino. O muchos eran o tuvo que sobrarles cantidad. Es que tú como Dios, quieres que sobre para todos. Hoy la tierra produce alimentos para el doble de la humanidad actual. Sin embargo el 80 % no tiene lo suficiente y muchos miles se mueren de hambre cada día: de esto tienen la culpa unos cuantos ladrones, cada vez más ladrones, que hay en este mundo: 147 grandes poderes económicos controlan más del 50 % de la economía mundial. Porque somos hombres, somos libres, y con nuestra libertad podemos hacer mucho bien y mucho mal. Dile a tu Hijo que con su Justicia repare tanta injusticia como los hombres cometemos en este mundo, porque quién sino hará justicia a tantos hombres y mujeres que murieron a lo largo de la historia y mueren hoy tan injustamente tratados. No pueden haber muerto para quedar muertos: nadie les repararía tanto daño como recibieron en este mundo. María, échanos una mano para hacer el bien con generosidad como se la echaste a aquellos novios, para que podamos dar la vuelta al rumbo de la historia. Gracias, María.
Un cordial saludo.-Faustino.