¿Estaremos volviendo a los ritos

y formas cultuales de la religión judía

que Jesús tanto criticó?

 

Qué pintan hoy tantos cepillos y lampadarios eléctricos que hay en las iglesias, cuyas bombillas a guisa de velas se encienden en función del dinero que introduces por la ranura!!! ¡¡¡Increíble!! A un creyente un poco consciente y mínimamente adulto en la fe, ni se le ocurre hacer semejante cosa.

 Es necesario enfrentarse a los opresores religiosos y políticos de nuestro tieempo, para, como hizo Jesús, cambiar el rumbo de la historia.

 

Juan 20,19 a 23:

"Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los dis­cípulos en una casa, con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. En esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: "Paz a vosotros". Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: "Paz a vosotros, Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo". Y dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les que­dan retenidos".

 

1.-Abrir los ojos a la gente:

 ¡Qué peligrosa es la religión cuando no es auténtica: se convierte en intolerante y terrorista! Los discípulos tienen miedo a aquellos judíos porque eran unos fanáticos, que de hecho llegaron hasta la sangre con Jesucristo. Habían puesto la religión en lo divino, no en lo humano. Vino Jesús, puso el acento en lo humano, en el hombre/mujer, en la persona humana, condicionando y ligando lo divino a lo humano, hasta el punto de que solo hay compromiso con Dios cuando hay compromiso con los seres humanos. Esto exigía compromiso y ponía patas arriba a aquella religión judía y a sus dirigentes  que todo lo reducían al culto y a la liturgia. No soportaron las duras críticas que Jesús les dirigía, no soportaban que Jesús abriese los ojos a la gente, no soportaban que Jesús pusiese el acento en el hombre, como condición previa, para ponerlo en Dios, no soportaban que la gente siguiese a Jesús y los abandonase a ellos. Por eso en una reunión secreta deciden: "hay que acabar con este hombre". Y desde ese momento decidieron darle muerte. Así lo hicieron, y por eso los discípulos tienen miedo.

 En nuestros días, y cada vez más, ¿no estamos volviendo a las formas de la religión judaica, poniendo gran parte del acento en los cultos, las liturgias, las solemnidades, las procesiones  y los ritos? Casi todas las imágenes que salen en los medios de todos los estamentos clericales son de celebraciones cultuales, como si esto fuera lo más importante. Hay valores muy importantes en muchos creyentes de hoy, pero están casi todos al margen y fuera de las celebraciones cultuales oficiales, y además casi todos protagonizados por seglares. Jesús no acudía a los ritos del templo de Jerusalén, solo acudía a enseñar y atender a los necesitados (enfermos). A la Samaritana le dice: "los verdaderos adoradores no adorarán ni en este monte ni en Jerusalén, sino en espíritu y en verdad". Una de las veces que entró fue para echar de allí a los negociantes, a los banqueros, a los traficantes de palomas. Le enfurecieron sobre todo los banqueros, a los que les volcó las mesas y les esparció las monedas por el suelo. ¿Qué haría Jesús con los banqueros de hoy y los gobiernos que los secundan, causantes de tanta crisis, tanta angustia, tanto dolor, en los más pobres de los cada día más empobrecidos? Y qué pintan hoy tantos cepillos y lampadarios eléctricos que hay en las iglesias, cuyas bombillas a guisa de velas se encienden en función del dinero que introduces por la ranura!!! ¡¡¡Increíble!!, sea para lo que sea. Estamos jugando con el infantilismo y la ingenuidad de la gente. A un creyente un poco consciente y minimamente adulto en la fe, ni se le ocurre hacer semejante cosa.

 

2.-Los pecados del mundo:

 Jesús ya ha cumplido su misión. Ahora empieza la de los discípulos, pero no lo van a hacer solos: Jesús les envía al Espíritu Santo que los acompañe siempre para luchar contra los pecados del  mundo: las injusticias, los abusos, la opresión, las tiranías, las dictaduras, las guerras, las violencias, las discriminaciones... Les dice que los envía como el Padre lo envió a El para construir el Reino de Dios: el amor, la fraternidad, la justicia, la misericordia, el perdón, la esperanza, la vida, la paz. Y para denunciar a los opresores, a los violentos, a los injustos, a los explotadores, a los avaros... Es decir, a hacer todo lo que El hizo.

 

3.-Renovación desde los cimientos y enfrentamiento a los opresores:

 ¡Qué falta tenemos hoy de hacer caso al Espíritu Santo de Dios, enviado por Jesús, para que despertemos a las ansias más ardientes de justicia, de solidaridad, de igualdad, de fraternidad, de compromiso de unos para con otros, de respeto mutuo, de opción por los empobrecidos!

¡Qué falta tenemos de que cada vez haya más personas que hagan caso a las sugerencias del Espíritu y asuman la lucha por otro mundo más justo para que cada ser humano pueda vivir dignamente; personas capaces de hacer algo por los demás sin esperar nada a cambio, personas que ayuden a abrir los ojos a quienes viendo no ven lo que está pasando en el mundo y oyendo no entienden porque están manipulados por las propagandas comerciales y políticas, sobre todo de las multinacionales y los gobiernos!

 ¡Qué falta tiene esta iglesia oficial de un fuerte soplo del espíritu, cual vendaval de Pentecostés, que la remueva desde sus mismos cimientos para volver a ser coherente con el Evangelio de Jesús como en sus orígenes, para que puesta del lado de los empobrecidos con sus hechos y sus palabras denuncie como Jesús a los opresores políticos y religiosos de nuestro tiempo, que cada vez oprimen más a los más débiles: la iglesia no pagando los impuestos que debía pagar o inscribiendo a su nombre bienes que son del pueblo, y los gobernantes recortando lasta el 50 % el presupuesto para cooperación, rebajando los servicios sociales, aumentando impuestos, cobrando más por la sanidad, devaluando la educación y cobrándola más cara, amnistiando a los grandes ricos, y exprimiendo más a los más pobres! Todo ello va a redundar en más violencia, más necesidad de robar, más gente en las cárceles, más explotación de inmigrantes y prostitutas, más gente desesperada al borde del suicidio por desesperación, más jóvenes preparados y formados pero con el horizonte cerrado, aunque otros, los menos pudientes, forzados a no poder acceder a la Universidad por falta de medios familiares y por el encarecimiento de las matrículas.

 Por este camino fatal no hay futuro o no ser que los de abajo, sin identificarnos con los opresores ni vital ni ideológicamente, hagamos como Jesús: luchar por cambiar el rumbo de la historia. Esta es la esperanza.

Un abrazo cordial a tod@s .-Faustino

 

EL DATO.-Con el fin de controlar la natalidad, el dictador de Uzbekistán está forzando a los médicos a extirparles el útero a las mujeres, sin su aprobación ni su conocimiento. Es un crimen espantoso y sangriento, orquestado por un hombre despiadado y poderoso. Ya es hora de que esto termine.

Islam Karimov es uno de los peores dictadores del mundo: ha llegado incluso a cocinar vivos a activistas de la oposición. Sin embargo, su régimen está respaldado con millones de dólares del gobierno de EE.UU., quien obtiene a cambio transporte de militares a través de Uzbekistán