Hola amig@s,

 

Hoy voy a hablaros de “El Comercio Justo”

 

Faustino nos hace la siguiente pregunta ¿Qué estamos bebiendo cuando nos sentamos tranquilamente en la terraza de un bar a tomar un café?

 

A la mayoría de las personas nos gusta tomarlo, pero alguna vez nos paramos en pensar ¿que hay detrás de los productos que consumimos?, si lo supiéramos, veríamos otra historia, otra realidad muy distinta de la que se ve en los anuncios.

Cuando lo  tomamos, no nos preguntamos de qué país proviene el café, ni en qué condiciones viven las personas que lo recolectan, como se ha tratado el medioambiente, si hay grandes diferencias entre el precio que pagamos los consumidores del primer mundo por el producto, y el dinero que se les paga a sus productores en el tercer mundo.

 

En todo el mundo se consumen mas de 2.000.000.000 cafès al día. El café desempeña un papel muy importante en la vida de 25 millones de personas en comunidades rurales en los países en desarrollo. El mercado del café está dominado por cuatro multinacionales: Kraft, Nestlé, Proctor & Gamble y Sara Lee, las  cuáles controlan una industria que mueve más de 80 billones de dólares anuales, convirtiéndolo en la mercancía mas valiosa de todo el mundo después del petróleo. Alrededor del 75% de la producción mundial de café, es suministrada por pequeños campesinos, los cuales dependen en gran medida de los intermediarios y del mercado.

 

Todos creemos que otro mundo, con otro comercio, más justo, es posible: sin explotación laboral, sin mano de obra infantil, con igualdad y dignidad de salarios para hombres y mujeres, con derechos sindicales y con respeto al medio ambiente, eso es “El Comercio Justo”.

Nosotros, como consumidores, tenemos la capacidad de contribuir a la reducción de la pobreza y a la protección del medio ambiente a través del comercio justo, el cuál es mucho más que un acto de ayuda.

El café de comercio justo, es bueno para nosotros, ya que es de alta calidad y con un sabor exquisito, bueno para los productores/as  al recibir un sueldo justo por su trabajo permitiéndoles desarrollar su vida de manera digna, a la vez que se consiguen beneficios sociales para la comunidad donde viven, (hay personas en otros lugares haciendo un trabajo de calidad, con unas condiciones precarias de trabajo y salario, que pueden cambiarse) y es bueno para la naturaleza, porque utilizan técnicas respetuosas con el medio ambiente.

 

Cuando en los supermercados vemos a la venta, café de comercio justo, pensamos ¿Puede ser un café justo cuando se vende en lugares injustos? El Comercio Justo denuncia, no sólo los métodos productivos en el Sur económico, sino también al modelo de distribución y consumo en el Norte.

 

Hay pequeñas tiendas, puntos de venta, algunas importadoras y ONG que se coordinan en el marco del Espacio por un Comercio Justo, algunas de ellas son: la Xarxa de Consum Solidari, Sodepaz, Espanica, A Cova da Terra, Picu Rabicu, Red de Comercio Justo de Castilla la Mancha, La Ceiba, Aldea del Sur, entre otras, y que muestran una oposición al sello del comercio justo y a la venta de estos productos en grandes superficies.

 

Tan importante es dónde, quién y cómo se produce, que dónde, quién y cómo se vende y compra. Por eso, se rechaza la venta de productos de comercio justo en grandes superficies y cadenas comerciales y a quienes utilizan estas ventas como una estrategia de limpieza de imagen. Ha de haber una visión totalmente integral del comercio justo (desde la producción en origen hasta su distribución y venta final).

Hay quienes piensan que vender comercio justo en grandes cadenas y supermercados ayuda a difundir el concepto y a aumentar las ventas, lo cual significa más ayuda para los productores en el Sur. Pero el comercio justo no se limita a comprar y a vender más productos por lo que, aumentar las ventas a costa de comercializar estos productos en hipermercados y supermercados no ayudará a los pequeños productores del Sur, sino, sólo beneficiará a las empresas multinacionales, las cuales, venden una ínfima parte de sus mercancías de comercio justo, mientras que sus beneficios provienen de la venta de una mayoría de productos elaborados en base a la explotación de las y los productores, del abuso del medio ambiente y de la precarización de las condiciones laborales de las y los trabajadores. En un capitalismo en el que existan desigualdades el comercio justo no tendrá cabida. Además tal como funciona el comercio internacional, contribuye a agrandar las diferencias entre ricos y pobres

 

 

Todas las personas desean un “Mundo Mejor”

 

La IFAT, Asociación Internacional del Comercio Justo, integrada por 256 organizaciones de 60 países, ha establecido como “El día internacional del comercio Justo” el segundo sábado del mes de Mayo de cada año.

 

 

En el año 2000 los Gobiernos y Estados firmaron la Declaración del Milenio de Naciones Unidas, comprometiéndose al cumplimiento de los 8 Objetivos de Desarrollo del Milenio, como un primer paso para erradicar el hambre y la pobreza. Años después, aún no se ha avanzado suficientemente en CAMBIAR LAS NORMAS DEL COMERCIO internacional que privilegian a los países ricos y a sus negocios e impiden a los gobiernos de los países empobrecidos decidir cómo luchar contra la pobreza y proteger el medio ambiente, ni se han ELIMINADO LAS SUBVENCIONES (los países ricos dan 300.000.000 billones de dólares al año en subsidios) que permiten exportar los productos de los países ricos por debajo del precio de coste de producción, dañando el sustento de las comunidades rurales en los países empobrecidos. Estas ayudas no se van a mantener eternamente, por lo que, lo mejor es que se vuelvan eficientes y autoproductivos, mejorando su comercio para no vivir de la caridad, pues eso sería negativo para su futuro. Si África participara en el comercio mundial, generaría 70 billones de dólares al año, 5 veces más de lo que recibe el continente en ayudas.


Un comercio verdaderamente justo sólo será posible en un sistema político, económico y social que rompa con las políticas neoliberales, por lo tanto en el Comercio Justo “no vale todo”.

 

Es un proceso comercial que incluye: campesinas/os, productoras/es, transformadoras/es, vendedoras/es, compradoras/es... porque, el café sufre muchos procesos, desde su plantación, recogida y refinamiento, hasta terminar con su comercialización.

 

Una planta de café produce aproximadamente una libra de café tostado al año. Pero ¿Quién se queda con tu dinero cuando compras café?

·         1-3% agricultor.

·         7% transportistas, exportadores, agentes locales.

·         90% tiendas, cafeterías, tostadores, importadores.

 

 

Imagen: Perú lidera las exportaciones de café de comercio justo a EEUU

 

Los agentes económicos que participan en el comercio convencional podrían ser: Productor, Minorista local, Transnacional, Corredor de bolsa, Mayorista, Transformador, Distribuidor, Minorista o Gran superficie, Consumidor.

Este sistema desequilibra excesivamente las rentas percibidas según el trabajo desempeñado, ya que imponen condiciones y precios, además de que algunos agentes intermediarios especulan generando alzas y bajas de precios muy bruscas dejando a los productores en una situación de riesgo permanente.

 

Los agentes económicos que participan en el comercio justo podrían ser: Productor, Cooperativa local, Importadora de comercio justo, Tienda de comercio justo, cafetería, comercio ecológico, etc. y el Consumidor.

Con éste sistema, creando las cooperativas, se reduce el número de intermediarios, (mas o menos un 6% de la cadena), garantizándose siempre unos precios dignos y una constancia en el mercado.

 

Para reconocer a aquellos productos que cumplen con los requisitos de comercio justo y evitar posibles engaños, se ha ideado un sello de comercio justo, también llamado sello FLO, Fairtrade Labelling Organizations, sello de organizaciones de comercio justo, que no está implantado en todos los productos, pero funciona en algunos como café, cacao, azúcar o té.

Nos podemos fiar de las importadoras habituales en España: Intermon Oxfam, Ideas, Adsis Equimercado, Alternativa 3, Espánica, Copade, Fundación Vicente Ferrer, Mercadeco, Sodepaz y Xarxa consum responsable.

 

Productos más comunes de venta en el Comercio Justo:

·      Alimentación: Desde café, té, azúcar, chocolate, arroz, cereales y galletas hasta mermeladas tropicales, mieles, especias, frutos secos, bebidas, caramelos...

·      Artesanías y menaje del hogar.

·      Textil: moda, ropa de hogar...

·      Papelería: tarjetas, cuadernos, carpetas, bolígrafos, lápices...

·      Muebles para el hogar.

·      Bisutería y complementos.

·      Juguetes.

·      Cosmética y productos de belleza.

 

Hemos de conseguir que todos los agentes que participan en el proceso económico perciban unos salarios dignos y suficientes (justicia distributiva), evitando los salarios excesivos para que no se produzcan grandes desigualdades. El modelo convencional, fija los salarios según las reglas de la oferta y la demanda, tratando a los trabajadores como unos bienes de producción más, en la cadena económica.

Algunos ejemplos de economía social son: Cooperativas, Sociedades laborales, Sociedades Agrarias, Cajas de ahorro (en el modelo clásico, no en su actual carácter bancario), Mutualidades, Asociaciones, Fundaciones.

 

¿Qué podemos hacer nosotr@s?

·         Primero mentalizarnos de que es una respuesta acertada a las desigualdades norte sur y que comprando, también colaboramos al desarrollo de las comunidades necesitadas.

·         Comprar productos de comercio justo,

·         Difundirlo, para concienciar a más gente e ir transformando nuestra realidad.

 

 

El café, sin hablar de los grandes cafetales, es producido por pequeños campesinos, en sus parcelas, intercalando con otros cultivos para el consumo familiar,

En el comercio justo, el consumidor que elige comprar éste café, lo paga unos 19 céntimos mas que otro café y con ello, está contribuyendo a que se respeten los derechos de los productores y productoras, a promover la igualdad entre hombres y mujeres, a colaborar en la educación de niños y niñas de la comunidad para que puedan asistir al colegio en lugar de ir a trabajar a los cafetales o recibir atención sanitaria.

 

Muchos niños y niñas en edad escolar recolectan los granos de café rojos en canastas que atan a la cintura, cargando las bolsas de café por las montañas con un mecapal, herramienta indígena que es como una faja o cinta que se coloca en la frente y está sujeta con tiras de cuero y cuerda en los extremos, que se usa para cargar mucho peso con la cabeza.

                           

 

El árbol del café (cafeto), tarda 4 años en desarrollarse, al 5º año es cuando es útil y da buenos frutos. La planta de café es en realidad un fruto: una cereza y existen dos tipos principales de grano: el arábico y robusto.

 

 

 

Qué bonito es ver las flores blancas que cubren las plantas de café en primavera y oler su exquisito aroma, pero no lo es ver a los niños y niñas recolectando sus frutos.

 

¡¡¡La flor del Café es muy importante para la vida de muchas personas!!!

 

  

Si lo deseas, puedes consultar la “guía de Comercio Justo y Consumo Responsable” en la dirección:

http://www.san-pedro.org/recomanats/comercio-justo/materiales/guia-del-comercio-justo.pdf

Para ilustrar el tema podéis ver el video Subido por “comerciojustoelsurco” a youtube con la explicación en 6 sencillos pasos, de qué es y en que consiste el Comercio Justo, en cualquiera de las siguientes páginas:

 

Un saludo a tod@s, Esther (micooperacion@hotmail.com)