DOS IGLESIAS

 

La crisis, según la FAO,

ha disparado el número de hambrientos en el mundo, elevándolo de 850 a 1.200 millones

 

 

Marcos 12, 38-44

 

"Enseñaba Jesús a la multitud y les decía: "¡Cuidado con los letrados! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas con pretexto de largos rezos. Esos recibirán una sentencia más rigurosa. Estando Jesús sentado enfrente del cepillo del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a sus discípulos les dijo: "Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el cepillo más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo ¡o que tenía para vivir".

 

 

 

1.- Las viudas

 

Las viudas eran lo último en la sociedad de Jesús, equiparadas a los huérfanos, forasteros y pobres, de las que todos se aprovechaban. La opción por los pobres y oprimidos es algo recurrente en toda la Biblia, y por eso las viudas aparecen con frecuencia asociadas a ellos, amparadas y defendidas por Dios. Veamos un solo texto (Deuteronomio 24,17 a 22): "No torcerás el derecho del forastero, ni del huérfano, ni tomarás en prenda el vestido de la viuda... Cuando siegues la mies, si dejas una gavilla, será para el forastero, el huérfano y la viuda... Cuando recojas la aceituna, lo que quede será para el forastero, el huérfano y la viuda... Cuando vendimies lo que quede será para el forastero, el huérfano y la viuda... Acuérdate de que tu fuiste esclavo y por eso te mando hacer esto".

 

2.-Valoración de la mujer por Jesús:

 

La valoración que Jesús hace de la mujer, en el contesto sociológico de entonces menospreciada y vilipendiada en todo, como hace con esta viuda, tiene un valor muy grande. Siempre las acoge, las defiende y las ensalza por encima de los varones, como la adúltera, la que le lavó los pies, la que llevaba 18 años enferma, las que lo acompañaron camino del calvario, las que primero lo recibieron resucitado, etc. Algo que en la línea jerárquica de la iglesia actual no es debidamente reconocido ni mucho menos practicado. La gran mayoría de las personas que participan en las actividades sociales de la iglesia, como cáritas, misiones, hospitales, orfanatos, catequesis, acogida a necesitados y reclusos, etc. son mujeres, sin ninguna connotación jerárquica afortunadamente, pues en una iglesia como la que tenemos hoy, tal vez no pocos piensen que mejor es que no formen parte de su estructura.

 

3.-Dos Iglesias:

 

Por eso decimos que hay dos iglesias: la jerárquica en la que las mujeres no pintan absolutamente nada más que para utilizar sus servicios. Es una iglesia con una jerarquía exclusivamente masculina, asimétrica, desigual, verticalista, piramidal y dogmática, autoritaria, paternalista, que lo que quiere de los demás es pura obediencia sin ser cuestionada en nada. Un estilo y forma de iglesia cada vez más inaceptado, inadaptado a la realidad de hoy, y en muchos casos abiertamente rechazado. Es la iglesia de las grandes ceremonias, la que pacta con los ricos y poderosos con el pretexto de ayudar a los pobres, pero que no los denuncia a ellos ni sus injusticias, que son la causa de los empobrecidos.

 

La otra iglesia es la del pueblo de Dios, la que está en la base, la que camina con el pueblo, con los pobres. La que denuncia las injusticias y a los injustos, la que no pacta con ricos y poderosos, la que sufre con los que sufren, la que no sale en los medios de comunicación con los de arriba, la que entiende el Evangelio sin complicaciones ni rodeos. Una iglesia democrática, dialogante, abierta, pluralista, separada de los Estados y las riquezas, explícitamente comprometida con la justicia, la igualdad, la fraternidad, la paz, la libertad de expresión, sin prioridades jerárquicas, sino todos como compañeros en la construcción del Reino de Dios para la felicidad de los hombres en este mundo y para la vida eterna, guiados por el Espíritu de Jesús que ha sido dado a todos/as en una Iglesia colegiada, donde la conciencia no es menos sagrada que el Magisterio. Ni que decir tiene que esta es mi Iglesia.

 

4.-Creer es comprometerse:

 

Está claro que para Jesús los rezos, aunque sean largos, no sirven para nada, y a veces hasta aburren. Ya decían los clásicos que lo que se repite mucho se envilece. La oración rutinaria es un disco rayado, y como pusimos el disco ya quedamos tranquilos, pero no hemos entrado en una relación personal y comprometida con Dios. La oración sin compromiso es un engaño a Dios y a nosotros. Igual que la fe: sin obras es una fe muerta. Creer es comprometerse, por eso Jesús valora mucho más lo poco de la viuda que lo mucho de los ricos, pues estos lo fueron siempre y lo siguen siendo a costa de los pobres. No les cuesta dar porque les sobra. Dios quiere que haya suficiente para todos, pero no tanto para unos pocos y tan poco, y con la crisis cada vez menos, para muchos. El año 2010 los bancos españoles recibieron del Estado, es decir, de todos nosotros 79.000 millones de €, mientras que sus directivos se embolsaban a la vez en sus cuentas particulares cantidades muy importantes de esos millones, algunos incluso hasta 20 millones o más.

 

¿Qué pensarán de esto los miles de hipotecados y desahuciados por esos mismos banqueros, algunos desesperados hasta el suicidio, o los millones de empobrecidos de Ruanda, del Congo, de Guatemala, de Nicaragua, de Nigeria, o embarcados en una patera para morir enterrados en el mar como vimos estos días pasados?

 

Los que cada día nos dirigimos a Dios o a Jesucristo tenemos que pensar y preguntarnos si no podemos ser un poco más austeros en comida, en ropa, en calzado, en diversiones..., para que haya un poco más para los que menos tienen, y al mismo tiempo (y esto es lo más importante), crear una nueva conciencia en la sociedad de mucha más justicia, solidaridad, compromiso ético, social y político con los empobrecidos del mundo, que provoque un cambio histórico que garantice un futuro digno para toda la humanidad y la Madre Tierra, un pobre más entre los empobrecidos del mundo.

 

Ya no se trata solo de dar un pez al hambriento, ni siquiera de enseñarle a pesar, porque los empobrecidos ya no tienen río, pues el gran río de los bienes de este mundo cada vez está más acaparado por el neoliberalismo capitalista de los grandes y poderosos: multinacionales, corporaciones bancarias, organismos internacionales (BM, FMI; OMC, etc.), que con la riqueza obtenida de la explotación de los bienes (materiales o de mano de obra, incluso esclava) de los pobres del Tercer Mundo quieren lavarse la cara con fundaciones benéficas  o asistenciales.

 

Contra estas injusticias y estos injustos tendría que pronunciarse y MANIFESTARSE PÚBLICAMENTE TODA LA IGLESIA. Solo la pobreza de miles de millones de seres humanos (el 70 % mujeres), la muerte injusta por hambre de 100.000 personas cada día, la explotación espantosa que estamos haciendo de los recursos de la Tierra, de la que depende el futuro de la humanidad, merecerían con creces la convocatoria de un Concilio Universal. Muy otra sería la Iglesia si así lo hiciera. Pero le tenemos miedo a Jesucristo y su mensaje.

 

 Si la oración, la misa, la comunión, etc. son para reafirmarnos en este compromiso valen y mucho; sino no, no sirven para nada, pues a Dios como tal no le hacen falta ninguna. A nosotros sí, en cuento nos sirvan como reafirmación constante de nuestro compromiso con la justicia, la igualdad, la solidaridad, el amor, la fraternidad, la paz, la esperanza, la vida, sobre todo para quienes más lo necesitan.

 

La crisis, según la FAO, ha disparado el número de hambrientos  en el mundo, elevándolo de 850 a 1200 millones.

 

NOTA IMPORTANTE.-Como sabéis Esther estuvo recientemente en la India. En el archivo adjunto de hoy nos hace una excelente narración sobre la situación de la mujer en la India. Leedlo: es muy interesante.

 

Un abrazo muy cordial a tod@s.-Faustino