DIOS NO CASTIGA NUNCA. JESUCRISTO NUNCA CASTIGO.

NOS CASTIGAMOS MUCHO, DE FORMA INJUSTA Y ABSURDA, MUCHAS VECES, UNOS A OTROS.

 

Muchos oprimidos tienen en el opresor su modelo de hombre, por lo que buscan identificarse con él, pasando así de oprimidos a opresores.

Marcos 10r 46-52

Al salir  Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo (el hijo de Timeo) estaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: “'Hijo de David, ten compasión de mí”.  Muchos le regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: "Hijo de David, ten compasión de mí. Jesús se detuvo y dijo: "Llamadlo". Llamaron al ciego diciéndole: ánimo, levántate, que te llama". Soltó el mando, dio un salto y se acercó a Jesús. Jesús le dijo: "¿Qué quieres que haga por ti?" El ciego le contestó: "Maestro, que pueda ver". Jesús le dijo: "Anda, tu fe te ha curado". Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.

 

 1.-El trato con Jesús:

Una de las preocupaciones más constantes de Jesús era la salud y las necesidades de las personas. Por eso cura, alimenta y atiende a todas cuantas personas llegan a El. Del trato con Jesús siempre salen curadas, fortalecidas, rehabilitadas, engrandecidas. Son muchos los hechos que nos relatan los evangelistas de signos extraordinarios y ordinarios que hace Jesús para atender las necesidades de toda índole de cuantas personas se acercan a El. No pasa indiferente ante nada ni ante nadie.

 

2.-Ciegos en el mundo:

 Este texto evangélico narra la curación de un ciego. Conocimos en  Guatemala el caso de un niño limpiabotas, de unos 12 años, que había perdido un ojo y con el otro parecía que miraba siempre muy hacia arriba. Nos contó que su madre, mientras iba a trabajar a la milpa (el maíz), lo había dejado al cuidado de otro hermano que no lo atendió debidamente y se cayó al fuego. Resultado: una gran cicatriz en la cara, otra en una mano, un ojo perdido y el otro muy desviado. La mayoría de los ciegos están en los países empobrecidos.

En еl mundo hay unos 37 millones dе ciegos y unos 124 millones dе personas con deficiencias visuales, según señala lа Organización Mundial dе lа Salud (OMS), quе, por otra parte, recuerda quе tres cuartas partes dе lоs casos dе ceguera son prevenibles о tratables, y quе, dе nо mediar ninguna intervención, еl número dе personas ciegas irá еn aumento hasta alcanzar lоs 75 millones pаrа 2020.

3.-Causas de la ceguera:

Muchas dе lаs causas dе ceguera evitable еn países subdesarrollados están directamente relacionadas con lа pobreza, incluyendo hambre, malnutrición y acceso muy limitado а lа salud, pues en los países más pobres hay tan solo un médico por cada 20.000 habitantes y con múltiples carencias y medios muy limitados. Además está la falta de educación, de agua, de servicios sanitarios y de medios de comunicación y transporte para llegar a consultas y hospitales. Además a las multinacionales farmacéuticas no les interesa invertir en medicamentos y equipamientos para el Tercer Mundo, porque no son negocio: hay muchos enfermos, pero no tienen con qué pagar.

Si los gastos militares, que cada año suben a 1,2 billones de €, se dedicasen a investigación y desarrollo, a formación y cultura, no solo quitaríamos el hambre del mundo. También quitaríamos la mayoría de las enfermedades, las muertes prematuras, la emigración, los desplazamientos, casi todas las cárceles. Nos sobrarían miles de jueces, de juzgados, de abogados, de fiscales, etc., para poder dedicarlos a otras tareas mucho más útiles a la sociedad.

Por otra parte la política de muchos gobernantes corruptos del Tercer Mundo es de tal irresponsabilidad que prefieren que los niños/as pobres se mueran de hambre lo antes posible. Así hay menos bocas que alimentar más tarde; incluso los ocultan e invisibilizan para que los turistas o visitantes de organismos internacionales no los vean.

Hay ONGs, como Médicos sin Fronteras y organizaciones católicas como las Dominicas de la Anunciata en Ruanda y otras países, o el Hospital del Hermano Pedro en Guatemala, que están haciendo un esfuerzo heroico para atender a la población enferma de los países pobres, pero la causa de tanta enfermedad prevenible y curable está en la inmensa e injusta pobreza de esos países, causada en gran parte por la explotación que hacen de ellos los países ricos. Aquí la responsabilidad ya recae sobre los gobiernos, las instituciones y organismos internacionales: BM, FMI, OMC, multinacionales, grandes bancos, tratados internacionales a beneficio de los grandes,  como el TLC en América, etc.

4.-Los peores ciegos:

El pobre Bartimeo era ciego, lo que se consideraba entonces un castigo de Dios. Con frecuencia las religiones atribuyen a castigos de Dios lo que son desgracias humanas, casi siempre causadas por los hombres unos a otros. Esa atribución es la mayor profanación del Dios verdadero. Bartimeo era un mendigo, parecido a tantos como encontramos ahora por todas partes a causa de la crisis. Tiene tanta fe en Jesús que lo cura: "tu fe te ha curado". Conviene que identifiquemos bien las causas y los causantes de tantos pobres y miserables como hay en el mundo actual, para erradicarlas y vetarlos.

Los peores ciegos que tenemos hoy no son los que no pueden ver, sino los que no quieren que los demás abran los ojos y vean y que solo tienen ojos para la ambición, el dinero, el poder, la avaricia, como, por poner un ejemplo, las tres grandes petroleras españolas que desde que empezó la crisis aumentaron un 20 % sus ganancias. Repsol, Cepsa y BP son las tres empresas que dominan el sector en España, que prácticamente carecen de competencia. Un gobierno muy irresponsable las privatizó y ahora son incontrolables y pactan lo que les interesa. Entre tanto tenemos un 27 % de trabajadores en riesgo de pobreza. Eso mismo pasa también en el Tercer Mundo, donde las multinacionales consiguen estar completamente exentas de impuestos, y si se los exigen amenazan con marcharse.

Otras personas solo tienen ojos para mirar a los de arriba, pero no para hacer que bajen, sino para identificarse con ellos. Tienen en ellos su modelo de hombre, que incluso estando oprimidos, aspiran a ser opresores, pasando, si lo consiguen, de oprimidos a opresores.

5.-Abrir nuestros ojos:

Solo desde la apertura de nuestros ojos para mirar al otro como hermano, igual que Jesús, seremos capaces de construir una nueva humanidad más feliz y dichosa. Pongámonos de pie como Bartimeo para seguir a Jesús y su mensaje.

Un abrazo muy cordial a tod@s.-Faustino