JESUCRISTO ¿REY?

 

Queridos amig@s y cooperantes:

 

El calendario litúrgico de la Iglesia nos manda celebrar hoy la fiesta de JESUCRISTO REY.

 

 Lucas 23,35-43

    

En aquel tiempo, las autoridades y el pueblo hacían muecas a Jesús, diciendo: "A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si es el Mesías de Dios, el Elegido".

Se burlaban de él también los soldados ofreciéndole vinagre diciendo: "Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo".

Había encima un letrero en escritura griega, latina y hebrea: "Éste es el rey de los judíos".

Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo: "¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros". Pero el otro lo increpaba: "¿Ni siquiera temes tú a Dios estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo porque recibimos el pago de lo que hici­mos; en cambio, éste no ha faltado en nada". Y decía: "Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino". Jesús le respondió: "Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso".

 

 

1.-La fiesta de Cristo Rey, inaugurada por Pío XI en 1925 apareció en un contexto social en el que Iglesia se veía en acentuado declive frente a las ideologías republicanas y anticlericales de los países europeos. Las monarquías europeas se declaraban católicas y los eclesiásticos en general fervientes monárquicos. Declarar a Jesucristo Rey era querer perpetuar la cristiandad medieval en oposición a la secularización del mundo moderno, con la pretensión de que al menos los Estados monárquicos reconocieran oficialmente  a Jesucristo como Rey de reyes, y a partir de ahí reconocer el poder temporal del Papa sobre los demás soberanos y Estados, y que la Iglesia ejerciera la realeza incondicional con todas las consecuencias relativas a derechos, influencias, privilegios, prebendas, etc. La Iglesia quería seguir siendo un poder absoluto, y el poder absoluto corrompe absolutamente. El Vaticano II vino a poner las cosas un poco en su sitio, por ejemplo, reconociendo la autonomía del poder temporal, propia del mundo; pero en este viaje del Papa a España hemos visto cómo aún el papado se sigue aferrando a ser él el dueño absoluto de la verdad y de las conciencias.

 

 

2.-La verdad que llamarle hoy a Jesucristo REY desde la imagen que tenemos de los reyes de este mundo resulta una gran ofensa para El, porque en nada se pareció a ellos, pues estos viven en grandes palacios, salones suntuosos, rodeados de lujos, banquetes,  ropajes y ceremonias deslumbrantes, desfiles en carrozas, etc. Jesús fue lo contrario de todo eso. Lo cierto es que en muchas ceremonias del papa, y en algunas otras, seguimos viendo mucho de esto, que ya nos cae hasta repugnante, además de anticristiano: en este último viaje cuántas veces el papa se cambió de atuendos, de ropas, de escenarios, de decorados, de colores... Pero a muchas gentes, víctimas de una conciencia ingenua, creada por el sistema neoliberal de mercado, esas cosas les gustan, y al sistema también, y por eso las fomenta: un pueblo dormido no molesta.

       

 

3.-Jesús, después de vivir pobre en Nazaret, trabajar como un esclavo y durante tres años andar de pueblo en pueblo anunciando la liberación a los oprimidos, curando  enfermos, durmiendo muchas veces al aire libre, anunciando la llegada del Reino de Dios, le interpretan su mensaje como que Él quiere ser el rey de los judíos. De hecho en una ocasión quisieron nombrarlo rey por aclamación, pero Él no quiso saber nada porque era totalmente contrario a todo triunfalismo, cosa que a la iglesia oficial de hoy y a demasiados seguidores suyos les sigue atrayendo.

 

Jesús en cambio había dicho: "Sabéis que los jefes de las naciones las gobiernan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. Pero no ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande será vuestro servidor, y el que quiera ser primero que sea esclavo vuestro, de la misma manera que el Hijo del Hombre (Jesucristo) no ha venido para ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por todos".

                                                                   

4.-Si algo deja claro el relato de la pasión es que Jesús fue condenado a muerte en la cruz como un esclavo, por la ejecución de la sentencia de Pilatos, representante del poder de Roma, a pesar de no encontrar en el motivo de condena, pero lo hizo forzado por las autoridades religiosas y gente manipulada por ellas, porque los hechos y las enseñanzas de Jesús eran realmente subversivas para ellos, por cuestionar su situación privilegiada, y para el orden establecido por el Imperio Romano

 

5.-Según lo dicho, ¿Jesucristo es Rey? Todo lo contrario: Jesucristo fue un esclavo, y por tanto acusado como un esclavo de ir contra el sistema de poder absoluto impuesto por Roma. De ahí su condena a morir crucificado, como establecía la Ley romana para los esclavos.

 

6.- ¿Podemos llamarle a Jesucristo Rey? Sí, pero solo a condición de entenderlo como uno de los seres humanos más comprometidos con la dignidad del hombre, con la justicia, con la verdad, la libertad, el amor, la igualdad, la vida, la esperanza, la solidaridad, la defensa de los débiles, el compromiso con los pobres, la reivindicación específica y absoluta de la dignidad de la mujer y de los niños porque entonces lo necesitaban más, la apertura a la dimensión trascendente de la persona humana, la claridad absoluta con que veía el camino que debería seguir la humanidad, el descubrimiento humano de Dios a nivel de la persona humana concreta, la fe y la seguridad con que afrontó las exigencias y los retos que le pedía su misión liberadora integral. Y todo esto lo hizo desde abajo y desde dentro, no desde arriba y desde fuera. Fue a su destino con los pobres de la tierra. De todo esto Jesucristo sí es el verdadero Rey de Reyes,

 

Un abrazo muy cordial a tod@s.-Faustino

 

 

Hola amig@s, soy Esther:

 

Jesús reina desde la cruz con los brazos abiertos, sin ostentaciones ni lujos, humillado, pobre y entregando su vida hasta la muerte, el título de "Rey" se lo ganó por su entrega desinteresada. A Jesús lo mataron los poderosos porque devolvía a la gente, la esperanza de vivir dignamente y la animaba a construir el Reino de Dios.

 

En nuestro mundo lo que reina es la pobreza, la explotación, la venganza, la violencia, la avaricia,... hemos de intentar que reine el compañerismo, la colaboración, la humildad, la honradez, la felicidad,... si se consigue eso, es cuando podemos decir que Dios reina.

 

Jesús no quiere dominación ni dependencia, sino respeto mutuo y armonía, os fijasteis que aún cuando está a punto de morir en la cruz sigue perdonando?

 

Además Jesús, no se parece en nada a los reyes de éste mundo, él era cercano a la gente, por eso nos agrada cuando vemos a los reyes de cualquier país, algún detalle de cercanía y proximidad con la gente, saltándose el protocolo.

 

Lo más importante es que Jesús nos enseña que la grandeza del hombre no se gana acaparando posesiones; Él teniéndolo todo, no quiso nada, solo deseó transmitirnos que LA VIDA SE GANA DÁNDOLA.

 

VIVIR NO ES SOLO RECIBIR, TAMBIÉN ES DAR.

 

Cuando uno sirve, ayuda o comparte con los demás, es cuando realmente comienza a ser feliz, sintiendo que su vida está plena y llena de sentido.

 

Os pongo un power “La carta” que ilustra tanto ésta homilia como la del domingo anterior cuando Faustino os hablaba de hacerse donante.

 

Hemos de pensar en los demás e intentar ayudarles como hizo Jimmy. Su madre Sally a causa del dolor increpa a Dios como cuando estaba en la cruz: “Si eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo” le decían y ella le dice: Porqué permites que los niños mueran de cáncer?, ¿Dónde estabas Dios cuando mi niño te necesitaba?... Él estaba ahí a su lado, como cuando su hijo Jesús estaba en la cruz.

 

Un cordial abrazo a tod@s.- Esther