ESTOS DOS ARTÍCULO FUERON PUBLICADOS EN EL BOLETÍN DE LA ASOCIACIÓN “PRISIÓN Y SOCIEDAD”

 

ENTAINAR: ACOGIENDO PERSONAS

Jesús M. Álvarez

 

RESPONSABLES DE NUESTRO PEQUEÑO MUNDO

Pipo Álvarez

 

 

 

 

ENTAINAR

“Entainar” es una palabra asturiana que significa: “ponerse en marcha sin demora”, “abreviar”, “darse prisa”…

La Casina:

Acogiendo personas

 

Entainar se constituye como Asociación Civil hace más de 4 años, el 29 de Mayo de 2009. Recientemente, el 30 de septiembre de 2013, es declarada Asociación de utilidad pública por parte del Ministerio del Interior. La Asociación nace por el compromiso de un grupo de personas voluntarias de la Pastoral Penitenciaria de Asturias, que desde el año 1997  comenzaron a trabajar y a dar respuestas a las personas privadas de libertad en el Centro Penitenciario de Villabona de Asturias.

En dicha cárcel conviven dos modelos de prisión: los módulos tradicionales y las Unidades Terapéuticas y Educativas (UTES). Con una visión global e integral de la reinserción, las UTES se han ido dotando de una serie de recursos exteriores donde los internos, procedentes de ellas, pueden disfrutar, tutelarmente, de sus permisos penitenciarios y de su primera toma de contacto con la calle, lo que proporciona mayores garantías de éxito. Puesto que es un sistema nuevo dentro del régimen penitenciario español,  no todos los internos encajan ni se adaptan a la normativa interna de las Unidades Terapéuticas.

En el mismo Centro Penitenciario de Villabona conviven otros módulos: 6, 7, 8 y 9, con una media de 140 internos en cada uno y en los que se mantiene el modelo de prisión convencional. También  hay que sumar la Enfermería, con unos 80 enfermos, muchos de ellos con problemas psiquiátricos, y el Centro de Inserción Social (CIS) con unos 160 internos.

La opción de Entainar es trabajar con los residentes de los  módulos convencionales, cuya situación les posibilite gozar de permisos, pero que careciendo de recursos propios, domicilio, vínculos familiares adecuados, personas de referencia que garanticen un apoyo, o bien  teniendo prescritos alejamientos o procediendo de otras comunidades a las que no pueden desplazarse, suelen ver denegados una y otra vez sus permisos, aludiendo como causa, precisamente, a la falta de garantías y apoyos.

Se intenta también dar respuesta a la contradicción que  se produce cuando, tras el cumplimiento íntegro de la pena, se pone a la persona en la calle sin ningún tipo de recurso, apoyo ni entrenamiento previo que le permita una paulatina reincorporación. La sensación de soledad y desamparo unido a esa falta de adecuación a la normalización de vida, desencadena, recaídas y reingresos en prisión.

En el verano de 2009 la Asociación, una vez constituida legalmente, comenzó a buscar  recursos, lanzar  campañas de captación de socios,- a día de hoy superan los 450,- y establecer contactos con distintas instituciones. Fruto de este trabajo se obtuvo de la Diócesis de Oviedo un piso cedido provisionalmente por un año, con renovaciones posteriores, y que precisó de un acondicionamiento íntegro. Fue entonces cuando se presentó el Proyecto a la Dirección y Equipos Multidisciplinares del  Centro  Penitenciario de Villabona, obteniendo una buena aceptación, aunque las derivaciones se fueron realizando poco a poco, ya  que la concesión y tramitación de los permisos penitenciarios tienen un protocolo de varias semanas. 

Descripción: Descripción: Descripción: Descripción: Descripción: Descripción: C:\Users\Usuario\Documents\WEBFOROGASPAR\DOC_INTERESANTES\LA CASINA ENTAINAR_archivos\image002.jpgEl objetivo es que La Casina se convierta en un espacio donde los internos puedan disfrutar, durante los permisos penitenciarios,  de un ambiente familiar, de convivencia, con el calor y la acogida que les ofrece todo el grupo de voluntarios implicados  en el acompañamiento. Y también pretende constituirse en un lugar de referencia que les proporcione seguridad y apoyo y del que se sientan parte.

El proceso de acercamiento a quienes precisan de un recurso como éste, se produce dentro de la prisión por medio de las visitas y de las entrevistas que se mantiene con quienes desean informarse y solicitan acudir a La Casina durante su permiso. Obviamente, deben aceptar unas condiciones que se les presenta en un  Contrato Terapéutico de Acogida en el que se establecen las normas de convivencia y compromisos.

El aumento de la demanda de plazas de acogida a partir del verano de 2010, obligó a incrementar el número de fines de semana de apertura, por lo que, en Agosto ya pasó a abrirse dos fines de semana al mes. En el mes de mayo de 2011 ya se abrió un fin de semana (de viernes a lunes) y una salida larga de viernes a jueves.

La Asociación Entainar  pretende consolidar esta experiencia de acogida y aspira a ofrecer  también acompañamiento  en la difícil fase de encontrarse con la libertad y de acercarse a la inserción socio-laboral. Se trata de seguir “uniendo nuevos cabos”, e impulsando en un futuro  otras iniciativas que contribuyan a facilitar caminos de reinserción.

Durante estos años son muchas las personas que han pasado por La Casina. Bastantes están ya en libertad intentando reconstruir su vida, otras mal viven en la calle, de algunos no sabemos nada y otros, por desgracia, han regresado a prisión. La realidad nos dice que en los pasillos de la prisión hace mucho frío, pero para muchas de las personas que salen de permiso penitenciario, donde realmente hace frío, y mucho, es en la calle. Esperemos que para todas ellas llegue el calor de la primavera y un futuro en libertad, con trabajo y con dignidad.

 

Jesús Manuel Álvarez Álvarez.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RESPONSABLES

DE NUESTRO PEQUEÑO MUNDO

 


Colaborar en el quehacer de un mundo mejor tendría que formar parte de las principales preocupaciones de todo ser humano. La razón es sencilla: es nuestra casa, el habitáculo donde vivimos. Estamos obligados a cuidar nuestro mundo, todo aquello por lo que circula la vida humana, tanto la individual como la colectiva (instituciones políticas, sindicales, económicas, sociales...), sin olvidar el lugar donde todo lo humano se asienta: la misma naturaleza. Tenemos que cuidar del mar y de los ríos, de los valles y de las montañas, de los bosques y los desiertos..., todo ha de ser objeto de nuestra atención. Cada uno tiene que asumir esta responsabilidad de “mantenimiento” sobre la parcela en la que cada cual vive.

 

En esta gran casa que es el mundo hay muchos compartimentos y cada uno de ellos tiene que estar organizado según su razón de ser, según el servicio para el que está destinado. Los Centros Penitenciarios, donde vive un importante número de personas, forman parte del entramado social, son una de las instituciones a través de las cuales se organiza la vida humana. Como todo, por estar hecho y tratado por manos humanas, y por las circunstancias cambiantes de cada momento, un Centro Penitenciario es una institución cuyo funcionamiento siempre será mejorable, habrá de estar en continua evolución. El funcionamiento de las instituciones no depende solamente de las personas que las dirigen y tampoco de las que en ellas viven. Depende también de cómo están concebidas, de cómo están organizadas y de cómo están estructuradas dentro de la sociedad. Si las piezas que forman un todo las organizamos desequilibradamente el conjunto no podrá mantenerse en pie. Pero el desequilibrio puede también ser resultado de unos elementos mal construidos, o puede ser debido a que no han sido colocados de manera adecuada por quien tiene la responsabilidad de hacerlo.

 

En las leyes se expresa cómo la sociedad entiende que han de ser los Centros Penitenciarios. Y sobre el papel parece todo estupendo. Pero luego, a la hora de realizar esos maravillosos proyectos, resulta que no se dan los medios necesarios para hacer realidad lo que se ha concebido tan adecuadamente. También puede resultar que lo que ha sido muy bien concebido y bien realizado se pone en manos de unas personas que no son capaces de hacer que las cosas funcionen tal como debieran. En el caso que nos ocupa, los administradores de este bien social son el conjunto de funcionarios que han sido puestos en los Centros Penitenciarios, de los cuales depende en buena medida su buen funcionamiento. Pero también depende de los propios internos. Es evidente que no todos asumen con la misma responsabilidad el papel que cada cual ha de desempeñar para el buen funcionamiento de las prisiones.

 

La actitud crítica, imprescindible para que todo en nuestro mundo funcione cada vez mejor, es importante también, cómo no, en este sector de la sociedad. Debemos reflexionar sobre el modo en que hoy han de ser concebidas las prisiones, sobre las leyes que actualmente las regulan, que puede que no sirvan para conseguir que los Centro Penitenciarios sean lo que la sociedad pretende de ellos. La sociedad tiene que analizar cómo cumplen con Descripción: Descripción: Descripción: Descripción: Descripción: Descripción: https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQWLwrKg9ugzRysVibiIByrHlKjF5Uh5D0eDuXdhokUhwVVg-Bula misión que les encomiendan las leyes los funcionarios en cuyas manos están los Centros Penitenciarios, si tienen los recursos suficientes, etc.  Igualmente, hay que detectar cómo funciona lo que es responsabilidad de los internos y, en la medida de lo posible, influir desde todas las instancias para que también ellos colaboren en esa tarea de conseguir que lo que es hoy esta pequeña parte de nuestro mundo mejore. Reflexionar, analizar... para explicitar, para ver mejor e influir en el mejoramiento de todo lo que es cauce de las diferentes actividades humanas. En los diversos campos de la sociedad, todos han de estar abiertos siempre a las sugerencias que nos hagan los demás para hacer que aquello que está en nuestras manos vaya cada vez mejor. El diálogo interactivo es imprescindible. Es, pues, importante que los responsables de nuestro Centro Penitenciario de Villabona  oigan y acojan las sugerencias que les lleguen para mejorarlo, tanto en cuanto esté en sus manos. Es lo que tiene que hacer cualquiera que esté al frente de una institución social. Quien oye, escucha y, valorando,  acoge lo que honradamente cree que es para mejor, no se empequeñece, sino al contrario, se enriquece.

Pipo Álvarez