EL PARO QUE NO PARA

Manifiesto hecho por las parroquias de Langreo y S.M.R.A. en el año 1985

En la Eucaristía convocada por Cáritas Interparroquial

 

Descripción: C:\Documents and Settings\USUARIO\Mis documentos\WEBFORO\index.3.jpg1.       Mostramos nuestro radical desacuerdo con nuestra sociedad capitalista, en cuyas mismas bases de su funcionamiento económico se engendra el PARO, fenómeno hoy más llamativo en nuestras sociedades occidentales por el alto número de los que no tienen trabajo, pero siempre presente no sólo en los países del Tercer Mundo, sino en los occidentales desarrollados e incluso en los de más alto nivel económico.

 

2.       Este desacuerdo no lo aminora en nada el hecho de que algunos de nosotros disfrutemos de un puesto de trabajo. Por solidaridad, el drama que viven los que lo han perdido o nunca han logrado empezar a disfrutar un trabajo ha de ser sentido por todos como propio, sobremanera por quienes nos confesamos como discípulos de Jesús de Nazaret, que por solidaridad entregó su propia vida.

 

3.       Nos comprometemos, e invitamos a todos a hacer lo mismo, a crear opinión en contra de tan nefasta organización económica que por doquier va dejando todo tipo de marginados.

 

4.       Nos comprometemos a apoyar con nuestra palabra y nuestra acción toda iniciativa de cambio en nuestra sociedad, aunque vislumbremos algunos riesgos en las posibles transformaciones. La esperanza más fraternal debiera hacer desaparecer cualquier miedo que surja entre nosotros.

 

5.       Una transformación profunda de la sociedad sólo puede hacerse desde plataformas públicas: económicas, sociales y políticas, que es donde se toman las decisiones. La primera decisión ética es participar en la vida pública y estar presentes allí donde se juega el porvenir de los hombres. Habría que denunciar nuestro escaso compromiso político, sindical, ciudadano y cultural.

 

6.       Es necesario que el paro, y no la inflación, sea reconocido como el problema número uno de la crisis actual y que, por otra parte, se elabore un programa equitativo y equilibrado en la lucha contra la inflación.

 

7.       Mostramos nuestro total desacuerdo a los recortes presupuestarios que afectan a los servicios sociales. Estos recortes tendrían que afectar en primer lugar al presupuesto militar, que, por otra parte, no cesa de incrementarse.

 

8.       Nuestros ayuntamientos debieran hacer más atención a la asistencia social.

 

9.       Nadie debiera echar horas extras, ni tener más de un empleo, teniendo con e primero suficiente para vivir dignamente el trabajador y su familia. Una sociedad con tanto egoísmo de por medio necesita una ley de incompatibilidades estricta, que no ceda a las presiones de quienes quieren gozar del privilegio de varios trabajos, cuando hay tantos que no tienen ninguno.

                                                                           

En Langreo y S.M.R.A a 1985