Cuanto más armado está el mundo,

más desarmada esta la paz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Acabamos de ver hoy mismo como las bombas lanzadas sobre Siria tienen la desgraciada propiedad de, al caer, enterrarse varios metros en tierra y después explotar, y así destruir los refugios subterráneos matando a las personas cobijadas en ellos, incluso a los niños que recibían allí escuela. ¡Qué crueles somos los seres humanos! ¡Cómo es posible que haya  personas capaces de inventar instrumentos cada vez más mortíferos para hacer sufrir más y causar más muertos! ¡Qué mezquino, miserable, indecente, obsceno e injusto es utilizar la inteligencia y la profesión para esto!

 

Desde el 30 de septiembre al 3 de octubre se desarrolla en la Universidad Técnica de Berlín el Congreso Internacional que lleva por título "Desarme! para un clima de paz", porque

Estos son los gastos militares mundiales:

 

 

Como vemos estos gastos están aumentando sin parar.

 

“Los organizadores del Congreso querrían que este dinero se gastase, no en armas, sino en una transformación global de gran alcance hacia una cultura de paz, en particular hacia:

 

-      Mitigar el cambio climático y conservar la biodiversidad;

-      la paz, la seguridad humana, el desarme, la prevención, transformación y resolución de conflictos;

-      la justicia social, los derechos humanos, la igualdad de género, los servicios públicos y la creación de puestos de trabajo decente y ecológicamente racionales;

-      el desarrollo sostenible, nuevos modelos de producción y consumo, programas contra la pobreza, objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas;

-      programas humanitarios para apoyar a los más vulnerables.

 

Creemos que la transformación de la sociedad solo puede lograrse tratando los conflictos de manera diferente y reasignando el gasto militar. Por lo tanto, proponemos el cambio de prioridad en el gasto público como un elemento de transformación global mucho más amplia hacia una sociedad ecológica, socialmente justa y pacífica.

 

La crisis de la civilización a la que nos enfrentamos es de mayor alcance que la crisis ecológica y económica por sí solas. Estamos viviendo en un único planeta Tierra, pero se explotan sus recursos como si tuviéramos varios. Somos testigos de que el modelo económico y de desarrollo predominante ha fallado en proporcionar justicia, medios de vida y seguridad humana para todos los habitantes del planeta, y nos enfrentamos a un alarmante resurgimiento del militarismo y la política de confrontación.

 

Al mismo tiempo y en todo el mundo, personas, organizaciones y comunidades están construyendo diferentes tipos de alternativas creativas. Es necesario ampliar y dedicar mayores recursos, tanto financieros como humanos, a estas alternativas constructivas.

 

El objetivo principal de este Congreso es llevar el tema de los gastos militares, a menudo vistos como una cuestión técnica, a un debate público más amplio sobre el futuro de la humanidad y el planeta. Esperamos también fortalecer la comunidad global de activismo y colaboración para un mundo sin guerra”. (Para más información visitar la web de Comisión General de Justicia y Paz)

 

Los niños son las víctimas más dolorosas e inocentes de las guerras como estamos viendo estos días en Siria.

 

 

Faustino Vilabrille.