UNO DE MAYO: EL MOVIMIENTO OBRERO

 

Aún queda mucho por hacer, o ¿acaso hemos retrocedido?

 

1.-Algo de historia: Seguramente muchos jóvenes de hoy no saben casi nada de la historia del Primero de Mayo, de las luchas que lo hicieron famoso y que se celebra en casi todo el mundo, aunque disfruten de sus conquistas.

 

Detrás de él hay mucho sufrimiento, mucha sangre y muchas lágrimas. Antes del año 1886 en que tuvo origen la celebración del Primero de Mayo, la jornada laboral era de 12, 14 y hasta 18 horas, o en el siglo XVIII incluso más, como en las minas de carbón de Inglaterra donde incluso los niños arrastraban vagonetas carbón con cadenas atadas a la cintura.

 

Testimonios de aquella época:

 

 

«Desnuda hasta la cintura, una muchacha inglesa, durante doce y a veces dieciséis horas diarias, tira ayudándose de manos y pies de una cadena de hierro que, sujeta a un cinturón de cuero, se arrastra entre sus piernas enfundadas en pantalones de lona, para transportar cubetas de carbón»( Disraelí: Sybil, or the Two Nations. 1845).

 

«Tenía yo 7 años cuando empecé a hilar lana en una fábrica. La jornada de trabajo duraba desde las cinco de la mañana hasta las ocho de la noche, con un único descanso de treinta minutos a mediodía para comer. (Sarah Gooder, 1848)

 

“En aquella fábrica había alrededor de cincuenta niños, más o menos de mi edad que, con mucha frecuencia, caían enfermos. Cada día había al menos media docena de ellos que estaban indispuestos por culpa del excesivo trabajo... No hay asientos, sentarse es contrario al reglamento (…) No se logra de los niños un esfuerzo tan prolongado más que por el terror, los niños deben llegar por la mañana a la hora precisa o de lo contrario son cruelmente castigados”.

 

Trabajos de verdadera esclavitud, por lo que en ese año de 1886 miles de obreros: albañiles, carpinteros, panaderos, herreros, mecánicos, cerveceros, tipógrafos, dependientes, pintores, costureras, sastres, mueblistas, cigarreros, leñadores, etc., todos se declararon en huelga, principalmente en los EE.UU.

 

A base de luchar durante decenas de años, de trabajar desde las 4 de la madrugada hasta las 8 de la tarde, con 16 horas de trabajo por el medio, lograron bajar la jornada laboral a las 8 ó 10 horas, sin detrimento de los salarios. ¿Acaso hoy, con la última reforma laboral, no hemos retrocedido?

 

Pero esta conquista tuvo un gran precio en todos los países, y en algunos aún la sigue teniendo hoy: en las fincas de café y palma africana de los terratenientes de Guatemala aún se sigue hoy trabajando de sol a sol por 3 € al día.

 

Para aquellos empleadores caníbales del siglo XIX los trabajadores eran máquinas humanas. Un periódico de Chicago escribía: "el plomo es la mejor alimentación para los huelguistas... La prisión y los trabajos forzados son la única solución posible para la cuestión social. Es de esperar que su uso se extienda".

 

2.-Los Mártires: Una de las graves secuelas de aquellas luchas fue que los principales dirigentes de aquel movimiento obrero sindical por las 8 horas fueron ahorcados o condenados a cadena perpetua, y al final de una manifestación en Chicago, 38 obreros fueron asesinados por la policía y otros 115 quedaron heridos: son los llamados "Mártires de Chicago", a los que se añadieron y se siguen añadiendo hoy muchos miles, sobre todo en el Tercer Mundo, especialmente en la lucha contra las multinacionales. Esta historia de lucha obrera, y otras muchas, también en nuestro país, están demasiado olvidadas. Que este humilde escrito les sirva un poco como reconocimiento y tributo.

 

3.-El neoliberalismo del capitalismo salvaje:  Que hacer hoy ante el poder global del neoliberalismo capitalista y salvaje? Hacer huelga contra él, en muchos casos es inútil, porque cada vez tiene las cosas más a su favor, incluidos los respectivos gobiernos, como ahora mismo Trump en los EE.UU. y tal vez el próximo domingo Le Pen en Francia, Además el dinero va de un país para otro, vía internet, en cuestión de minutos para situarse donde más le convenga, y cuando tiene dudas se refugia en los paraísos fiscales con todas las ventajas a su favor:  lo sabemos bien en España con los Pujol, los González del caso Lezo y otros, los papeles de Panamá (¿se acuerdan del ex ministro Soria, y otros?), y lo que aun no sabemos. Libre de Impuestos, y sin desplazamientos, todo por Internet, sin desembolsar ningún Capital Social, elimina las restricciones económicas de su país de residencia, puede operar en todo el mundo, no está obligado a presentar Cuentas Anuales ni Auditorías, no hay restricciones en el Flujo de Capitales, protección de Patrimonio contra posibles demandas, anonimato, no hay pagos a la S. Social, etc.

 

Hacer huelgas contra las empresas multinacionales, transnacionales o nacionales con posibilidad de deslocalización es inútilpues trasladan la producción a otro sitio o se van. Cada vez se automatizan más y dan de baja la mano de obra excedente con lo que aumentan sus beneficios, a los que se debería imponer una exigente hipoteca social, pero no se hace, o incluso se les rebajan los impuestos: los más ricos de España son los que menos pagan, o se les rebajan. Con la oferta de instalarse en un país ventajoso o la amenaza de irse a otro, consiguen que los gobiernos y las administraciones las protejan, y no digamos nada cuando entran la corrupción y los sobornos por el medio, así como la facilidad para despedir y pagar poca o nula indemnización, etc.

 

     Un caso especial son los bancos y sus banqueros, que son quienes tienen en la mano la llave del dinero: cuando gestionan bien obtienen beneficios enormes y sus principales dirigentes se reparten bonificaciones astronómicas, incluso como hicieron en plena crisis, y cuando gestionan mal, como hicieron provocando la crisis que aun muchos padecemos, consiguen de todos los gobiernos que corran presurosos a rescatarlos con muchos millones respaldados por el Estado que somos todos, que luego hasta tienen el cinismo de celebrarlo con cenas pantagruélicas: se ríen de los gobiernos, se ríen de la Sociedad, se ríen de los sindicatos, se ríen de todos y de todo. ¡Cuándo van a tener la vergüenza de devolver al Estado todo el dinero que los respectivos gobiernos les han dado!

 

4.-Globalizar el sindicalismo: Es muy urgente extender y globalizar el sindicalismo a nivel mundial para cortar la coartada de la deslocalización empresarial, pero aún más potenciar las uniones de consumidores para poder hacer el boicot a toda empresa que no tenga un mínimo de responsabilidad social. La fuerza de los consumidores puede llegar a ser muy grande, pues el poder del neoliberalismo se asienta en el consumismo, y por eso lo promueven al máximo con propaganda a destajo. Los sindicatos deberían potenciar cada vez más esta dimensión de su compromiso, y los ciudadanos apoyarlos con decisión absoluta.

 

Pero es del todo necesario que los organismos supranacionales,  o los gobiernos nacionales o incluso autonómicos no se dejan comprar o sobornar, ni mucho menos los dirigentes sindicales como pasó en Andalucía o Asturias, con gran escándalo para la ciudadanía, sembrando un caldo de cultivo envenenado que entierra la ética, deprime la conciencia social y desmoviliza la participación política y ciudadana, tan necesaria para elegir gobiernos que estén realmente al servicio de la política, es decir de los ciudadanos, y no a servirse de la política, es decir, de los ciudadanos.

 

 

 

5.-Sindicalismo ecológico: Hoy es muy necesario extender también la lucha sindical a la defensa y compromiso con la Madre Tierra, pues está siendo víctima de los mismos explotadores que explotaron y explotan a los obreros. La explotación de la tierra  conduce cada vez más a la miseria y explotación humanas, como en los niños del coltán en el Congo, o la expulsión de sus tierras de multitud de pueblos en Africa o América del Sur porque los gobiernos corruptos y comprados se las quitan para darlas a Multinacionales avarientas, usureras y sin entrañas, obligando a grandes multitudes a emigrar, además de deteriorar la misma tierra con inmensas deforestaciones,  extracciones petrolíferas, monocultivos y fumigaciones masivas, con gran deterioro de la diversidad biológica.

 

Por tanto, no solo queda mucho por hacer, sino que se abren nuevos frentes que es necesario tomar muy en consideración.

 

¡Viva, pues, el uno de mayo y el movimiento obrero! La solución a los grandes problemas humanos nunca vino desde arriba y desde fuera, sino desde abajo y desde dentro.

 

Un cordial saludo de solidaridad a tod@s.-Faustino