TERESA FORCADES EN EL CLUB DE PRENSA DE LA NUEVA ESPAÑA.

Con motivo del XXV aniversario de la creación en Asturias del COMITÉ OSCAR ROMERO, éste organizó en el Club de Prensa de La Nueva España (Oviedo) una conferencia de la ya popular monja benedictina Sor Teresa Forcades, que consiguió un lleno total.

El comienzo de su exposición giró en torno al INFORME DE CÁRITAS que hace cada siete años, abarcando precisamente nuestra etapa de crisis. Este informe deja claro que la crisis no es la causa sino la consecuencia de nuestra situación. La causa es el sistema económico, el sistema capitalista. Dos de cada tres españoles, incluso cuando España iba bien, entraron en la exclusión.

Luego pasó a comentar el último INFORME TEMÁTICO DE OXFAM, RIQUEZA: TENERLO TODO Y QUERER MÁS, ENERO DE 2015. La riqueza mundial se concentra cada vez más en manos de una pequeña élite. Si seguimos así, en el 2016, un 1% de la población tendrá más que el 99%.  Esta élite rica ha creado y mantenido su vasta fortuna gracias a las actividades que desarrollan por defender sus intereses en un puñado de sectores económicos importantes, como el financiero y el farmacéutico y de atención sanitaria. Cita al economista francés Thomas Piketty, especialista en el tema de la desigualdad económica y distribución de la renta, que afirma que el capitalismo por necesidad favorece la acumulación de capital y engendra desigualdad. Hace hincapié en la idea de que sin igualdad es imposible la democracia y que hay poderes que están por encima de ella. Lo demuestra el hecho de que las transacciones financieras no paguen impuesto. Con el 0,001% se podría suprimir el hambre en el mundo.

Siguió su charla comentando el TTIP, el tratado secreto que está negociado EEUU con la UE. Vino a decir que los negociadores del TTIP intentan modificar los procesos de toma de decisiones para "eliminar barreras" en el comercio y las inversiones, sin consideración por el impacto que esto pueda tener sobre las personas, la soberanía popular y el medio ambiente. Se proponen procedimientos complejos para acomodar los intereses de las corporaciones en contra del interés público. Podría incluso estar amenazado el derecho a legislar en niveles regionales y municipales. Incluso en el tratado se dice que las clausulas no se podrán cambiar nunca. La democracia quedará reducida a una ficción. Dado el gran poder que tienen los medios de comunicación, en gran parte dominados por los más ricos, apenas si se conocen estas cuestiones tan importantes y decisivas para la democracia. Hemos de ser conscientes de todos estos riesgos e implicarnos al lado de los movimientos de rechazo.

En la parte final habló sobre Providencia y Liberación. Comenzó citando a Simone Weil para hablar de su concepto de creación, que a su vez estaba directamente inspirada en la de un cabalista judío del siglo XVI, Isaac Luria, que vivió en Safed y completó la Cabala surgida del Zohar de Moses de Leon, el cabalista judeoespañol (sefardita) del siglo XII.  En lo que toca a Dios, la Creación no es un acto de expansión de sí mismo, sino de retirada, de renunciación. Dios más todas las criaturas es menos que Dios solo. Dios ha aceptado esta disminución. Ha vaciado de sí una parte del ser. Se ha vaciado ya en este acto de su divinidad... Dios ha permitido la existencia de cosas que no son Él y que valen infinitamente menos que Él. Mediante el acto creador se ha negado a sí mismo, como Cristo nos ha prescrito negarnos a nosotros mismos. Dios se ha negado a nuestro favor para darnos la oportunidad de negarnos por Él. Esta respuesta, este eco, es la única justificación posible a la locura de amor del acto creador. Dios renuncia a ser todo para que nosotros podamos ser algo. La creación no es un acto de expansión de Dios, algo que nace fuera de él. La creación es parte de Dios. Como Dios lo llena todo, para poder dar cabida a todo lo que existe, crea primero el espacio y el tiempo donde estará todo lo que existe, renunciando Dios a ser todo para que nosotros podamos ser algo. Dios crea a alguien que es otro y lo hace a imagen de él, en igualdad con él, en una relación libre y amorosa. Sucede luego que algunos se apropian de ese espacio y Dios no puede hacer nada por evitarlo.  Dios no es un agente externo, Dios actúa desde dentro del mundo y de nosotros mismos, porque la creación no fue un acto lejano en el tiempo; la creación es un proceso continuo por amor. En consecuencia Dios no interviene directamente en el mundo -no interfiere- pero sí influye desde dentro, a través de los hombres. Nosotros somos las manos de Dios. Cada persona debe acoger la misión de ser Providencia de Dios en la Historia. Es la explicación de que la Providencia como comunión, que conciliaría la Providencia con la "libertad para el amor". Dios providente nos da la posibilidad de hacer libre y amorosamente lo que es necesario hacer. Por eso de la libertad, leyendo  la historia del pueblo de Israel descrita en los libros del AT, vemos que Dios aparece como un fracasado. En realidad quien fracasa es la humanidad, son las personas en quien Dios pone su confianza, en cuyas manos Dios ha puesto su obra. Nuestra es la responsabilidad de que el mundo sea mejor.