Oviedo, 12 de enero del 2017

 

Querid@s amig@s y soci@s de ADEPAL: Antes de nada desearos a tod@s un buen año 2017  y que seamos capaces de hacerlo un poco mejor, sobre todo pensando en aquellas personas que están pasando por situaciones más injustas.

Ahora que ya pasaron estas fiestas voy a contaros, en resumen, lo que viví en los casi dos meses que estuve en Açailândia. Fueron dos meses intensos de trabajo y de emociones en donde vi como aquellas personas siguen luchando contra viento y marea para defender y promover los derechos humanos, como dicen sus estatutos, en favor de las personas más pobres y oprimidas. Es increíble que a pesar de las dificultades de todo tipo por las que está pasando Brasil continúen con aquella fuerza, coraje y entusiasmo.

Dos palabras sobre la situación general de Brasil. El golpe de estado que arrancó a la presidenta Dilma Roussef de la presidencia de la república, fue, es y será, una autentica desgracia. Solo para ilustrar muy por encima la situación deciros que las primeras medidas tomadas por los golpistas fueron desmantelar la secretaria Nacional de los Derechos Humanos, el Ministerio de Cultura y la Secretaria de la Mujer y Diversidad Racial… a partir de ahí, ya os podéis imaginar el rumbo que están tomando las cosas, reforma de la jubilación a la que solo se puede acceder después de haber trabajado más de 30 años, congelación del presupuesto para gastos sociales por 20 años, nombramientos de personas vinculadas al trabajo esclavo como responsables del desarrollo agrario, cambio de leyes para justificar este crimen , recortes en los programas sociales, sanidad, educación, apoyo al agro negocio y expansión de la soja, plantaciones de eucalipto, caña de azúcar que implican más devastación en la amazonia y por tanto esquilmación de la selva y envenenamiento de  los acuíferos, etc, etc.  Esto que de alguna manera nos suena por lo que vivimos aquí en estos últimos años, se hace especialmente grave en un país que estaba empezando a despegar y a tratar de erradicar  las bolsas de miseria que todavía persisten sobre todo en las regiones  nordestinas donde se encuentra Açailândia.

A pesar de todo, las personas que dan vida al Centro de Defensa, voluntari@s, profesionales, trabajadores rescatados de trabajo esclavo, mujeres,  niños, niñas, adolescentes y jóvenes, están todos a una decidid@s a no bajar la guardia y siguen con sus actividades, sus luchas, sus propuestas  y su firme decisión de seguir construyendo el sueño de ser protagonistas de su historia.

Mi trabajo en ese tiempo fue ayudar en la elaboración de un gran proyecto apoyado por el Ministerio Publico de Trabajo y particularmente por un juez de trabajo del vecino estado de Pará  enamorado de la propuesta del Centro en la que a lo largo de estos años abordó la lucha contra el trabajo esclavo desde la represión, encaminando denuncias y acogiendo a los trabajadores, inserción, promoviendo cursos profesionalizantes  y accionando a diversos órganos de a administración para que crearan programas de formación profesional así como creando iniciativas pioneras como fue la CDIGMA, cooperativa para la dignidad, que está sirviendo de modelo, tanto en sus aciertos como en sus errores, para la creación de iniciativas similares dirigidas principalmente a trabajadores rescatados y sus familias y prevención a través de todas las actividades culturales con jóvenes y adolescentes que por medio del arte se formaron y se están formando con una conciencia nueva en la cual la conquista de su dignidad, identidad y valor, los aleja de las redes que mantienen el trabajo esclavo, la prostitución o la droga; en este sentido el trabajo que se realiza en los centros comunitarios de los barrios es importantísimo ya que alcanza a familias enteras que reproducen en su entorno la formación que reciben en ellos creándose así un efecto multiplicador que se percibe  a simple vista.

Este modelo que ellos llaman una “acción integrada” (RAICE), quiere ser exportado a cuatro estados del Nordeste donde la miseria hace que el crimen de trabajo esclavo alcance cotas alarmantes. Ya os podéis imaginar la dificultad de elaborar un proyecto de esta magnitud para el cual se debe de contar de muchos actores los cuales por otro lado, legítimamente, tienen sus propios intereses organizativos y económicos.   

Por otro lado también estuve ayudando para que la celebración de los 20 años del Centro, fuese un éxito. Aquí  lo único que hice fue ponerme a sus órdenes para asegurar la infraestructura y divulgación así como reforzar algunos contactos de gente que nos interesaba mucho que se hicieran presentes en esos días. Tengo que destacar que este año el Premio Nacional de Derechos Humanos recayó en un trabajador que el Centro ayudó en su liberación y que hoy es un líder que abrazó la causa y está articulando junto con el Centro esta lucha en otros municipios del estado de Maranhão. Él y otros cincuenta compañeros rescatados participaron de la celebración y sus intervenciones en los diferentes actos hicieron más impresionante y emocionante la historia de este pequeño Centro que, como textualmente dice Leonardo Sakamoto de Reporter Brasil y uno de los responsables de Fondo Brasil de Derechos Humanos dependiente de la ONU, “realiza diariamente un milagro. Milagro, palabra que me faltó hasta hace poco-que yo- que no creo-rechazo escribir- pero que cabe perfectamente aquí.”

Bien, no quiero extenderme más, que ya es bastante…pero sé que esta carta aunque larga, no refleja ni en una milésima parte la experiencia de estos dos meses, lo siento, me falta capacidad para poder expresar en palabras tanta dedicación, esfuerzo, ilusión, dolores y alegrías que me transmitieron los que hoy hacen del Centro una fuente de esperanza para tanta gente.

Aquí nos queda seguir apoyándoles, económicamente - aprovechando estas fiestas pasada pienso que a alguien podría ocurrírsele hacer alguna aportación extraordinaria –abriendo cauces para nuevos proyectos y divulgando sus luchas, conquistas y esperanzas, con el documental “La Fuerza de los Pequeños” que estará rodando por toda España a lo largo de este año 2017. (El día 20 estará en la asociación de vecinos de Ventanielles y el 27 en la agencia de Viajes Ayalga).

Os tendremos informad@s y si a alguien se le ocurre alguna asociación, escuela, parroquia, entidad de cualquier signo que pudiera interesarle, nos avisáis para ir haciendo el calendario.

Quiero aprovechar esta carta para avisaros que el día 25 de enero a las 7,30 en Villa Magdalena tendremos nuestra asamblea anual. Os mandaremos la convocatoria y el orden del día. Os esperamos.

Un abrazo

Carmen Bascarán

Directora ejecutiva de ADEPAL