ANTE LAS ELECCIONES EUROPEAS DEL 2014

 

LA EUROPA DE LOS MERCADERES

El neoliberalismo no sólo ha logrado impedir la construcción de Europa sino que la ha llevado al borde de la ruina: la clase media agoniza en Europa, la crisis ha hecho mella en las economías domésticas. Vivimos en una Europa donde los trabajadores tienen que asumir unas condiciones de trabajo cada vez más duras, donde aumenta la desigualdad y el hambre afecta a cada vez más gente.

El euro se sostiene a duras penas, crece el malestar y cada vez son más los que piden la salida del euro de sus países, afectados por las políticas de austeridad. Asimismo, comienzan  a oírse voces profundamente xenófobas y racistas.

Las medidas adoptadas para superar la crisis: bajar los salarios, aumentar la edad de jubilación, potenciar los contratos basura, agilizar el despido libre, elevar el IVA y seguir por la senda de las privatizaciones, etc., son absolutamente equivocadas. Lo que se ha logrado con la política neoliberal de la UE ha sido: más pobreza, más desigualdad y un recorte importante de los derechos políticos, sociales y económicos.

 

LA EUROPA QUE QUEREMOS:

Europa no debe conformarse con las nefastas políticas de austeridad impuestas por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. Europa no debe rendirse a  las multinacionales y a los mercados. Europa no debe ceder ante los populismos que rechazan al otro. 

Queremos una Europa democrática, con un gobierno  económico controlado por el parlamento y que, a su vez, controle las finanzas y acabe con los paraísos fiscales. Una Europa con una política salarial, social e impositiva común y con unas reglas adecuadas para  la financiación de las deudas justas.

Queremos una Europa en paz, dentro y fuera de ella, una Europa donde todos seamos iguales, una Europa solidaria y acogedora, una Europa donde se respeten los derechos humanos de todos los ciudadanos de la UE y de todos cuantos sean en ella acogidos.

Queremos una Europa dirigida por políticos honestos, que estén al servicio del pueblo y no para defender los intereses del poder económico, que defiendan en todo el mundo los derechos humanos, y que defiendan también los derechos de la Madre Tierra, hogar donde vivimos y taller donde trabajamos.

 

VOTAR EN LAS ELECCIONES EUROPEAS DEL 2014.

Conocemos nuestra obligación como ciudadanos de votar y sabemos que difícilmente se pueden encontrar razones que nos dispensen de ello. Sabemos también que estamos obligados a conocer las distintas opciones de voto que se nos ofrecen. Es lógico que demos nuestro voto a aquellos que estimemos que estarán en Bruselas construyendo la Europa que nosotros queremos, que votemos a aquellos que nos ofrezcan más confianza de que intentarán hacer lo que dicen que harán. No podemos soportar más tanta mentira, tantas promesas falsas

Pero, además, como cristianos que hemos hecho una opción preferencial por los pobres, hemos de considerar el criterio de dar nuestro voto a aquellos que estimemos que mejor defenderán los intereses de los empobrecidos, que, ciertamente, no son los que defienden las políticas económicas neoliberales que nos han llevado a que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres y más numerosos.

En Gijón, Mayo de 2014.