Enterradas las esperanzas conservadoras de una "reforma de la reforma" de la liturgia

El Papa gana el pulso al cardenal Sarah, quien no acudirá a una conferencia sobre la Misa latina

Tras los nombramientos en Culto Divino, el purpurado tiene sus días contados al frente de la Congregación

Cameron Doody, 13 de noviembre de 2016 a las 17:42

Francisco nombró a 27 nuevos miembros de la Congregación y reemplazó, a su vez, a los cardenales más comprensivos con la causa de Misa latina, como son Raymond Burke, George Pell o Angelo Scola

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Cardenal Robert Sarah, Prefecto del Culto Divino

 (Cameron Doody).- El sueño de una "reforma de la reforma" de la liturgia se ha acabado. Eso es lo que desprende de la inesperada retirada del cardenal Robert Sarah de una conferencia internacional en Alemania sobre el motu proprio Summorum Pontificium, el culpable de que el espectro de la Misa tridentina haya vuelto al imaginario de la Iglesia.

En un comunicado colgado en la web de la Conferencia Litúrgica Internacional de Colonia, el padre Guido Rodheudt, organizador del evento, informó que Sarah -el cada vez más aislado Prefecto de la Congregación para el Culto Divino- "lamentablemente ha tenido que cancelar" su participación en la 18ª edición del encuentro, prevista para marzo de 2017.

En la nota de prensa, el sacerdote insinuó que el culpable de la ausencia de Sarah han sido las críticas que ha recibido desde que pidió en julio que los curas volvieran a celebrar la misa de espaldas a los fieles. Tal "sugerencia" le mereció el repudio hasta del mismo Papa Francisco, y ese gesto el pontífice lo repitió en octubre cuando en un libro Sarah tildó de "profana y superficial" la liturgia vernácula del Vaticano II.

En una entrevista publicada en este lunes el portal católico austríaco kath.net, el padre Rodheudt ahondó en las razones por la inesperada retirada del evento de Sarah, que quedó aún más extraña por el hecho de que el cardenal había confirmado su presencia tres veces desde noviembre del año pasado.

"El cardenal Sarah nos ha informado que tiene un número de compromisos el año que viene como Prefecto de la Congregación del Culto Divino que le obligan a retirarse", dijo Rodheudt. En cuanto a la posibilidad de que uno de estos "compromisos" puede haber sido una instrucción directamente del Papa de que no asistiera al congreso, Rodheudt afirmó que "no sabemos nada", aunque sí concedió que el mensaje consistente que Francisco se ha empeñado en trasmitir es que "la reforma de la reforma no es necesaria".

El hecho de que Sarah ahora se echa para atrás a la hora de defender la Misa tridentina -tras mucho tiempo criticando lo que él llama los "excesos" de la liturgia del Vaticano II- se debe a su aislamiento al frente de Culto Divino tras la reciente destitución del Papa de los miembros más conservadores del mismo.

En esta ocasión, Francisco nombró a 27 nuevos miembros de la Congregación y reemplazó, a su vez, a los cardenales más comprensivos con la causa de Misa latina, como son Raymond BurkeGeorge Pell o Angelo Scola. Designó para la Congregación, además, a prelados comprometidos con la apertura de la Iglesia -en su teología y liturgia- a las realidades del mundo moderno, como son Piero Marini (maestro de ceremonias bajo Juan Pablo II), Domenico Sorrentino (arzobispo de Asís) o John Dew (cardenal arzobispo de Wellington, en Nueva Zelanda).

Con todos estos movimientos, el Papa está dando señales claras que la visión de la Misa del cardenal Sarah y sus afines ha quedado desfasada e irremediablemente opuesta a la misericordia pastoral.